SEVERAS FRICCIONES INTERNAS EN EL PSOE ANDALUZ
Es previsible que al anuncio de Zapatero de que dejará la presidencia del Gobierno, y verosímilmente el liderazgo del PSOE, le sigan algunas fricciones internas entre quienes desean cubrir esos importantes huecos. No es descartable que, 'or sí mismo, o por sus correspondientes “equipos”, podamos adivi9nar algunas tensiones entre quienes ya aparecen como candidatos socialistas a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón. Tampoco hay que descartar, como lo hace el europarlamentario López Aguilar, que aparezca algún otro candidato: No está ecrito que deban ser tan sólo dos.., dice el exministro canario. Pero tampoco hay que descartar que alguno de los actuales candidatos opte por autoinmolarse, o esperar a una siguiente oportunidad, en aras de la unidad y unanimidad...
Pero era menos previsible lo que ya ha estallado en Andalucía: una fractura interna que viene acompañada de lo que algunos no dudan en describir como un pulso al presidente andaluz. Naturalmente, Griñán ha tratado de resolver el conflicto con la mayor urgencia y a la mayor velocidad, pero el episodio se teme que pudiera llegar a más y pudrirse, en una situación ya de por sí preocupante en el PSOE andaluz, donde la presión del PP ha venido ejerciéndose con eficacia por virtud de los datos de las encuestas y por la acción de la Oposición. La guerra interna en la federación más importante del PSOE se ha producido ql presentar su dimisión el hasta ahora, y durante los últimos 14 años, número dos de los socialistas andaluces, el hasta ahora consejero de Gobernación y Justicia de la Junta andaluza Luis Pizarro. Pizarro abre esta crisis por causa del cambio del delegado del Gobierno de la Junta en Cádiz, Gabriel Almagro, una persona que se describe como afín a la mayoría de la ejecutiva provincial y al propio Pizarro, y hasta “protegido de Chaves”, que se venía dedicando a controlar la dirección provincial y decidido a sustituir a la candidata oficial a la alcaldía de Jerez. Se da la circunstancia de que al socialismo gaditano pertenecen tanto Pizarro como Manuel Chaves, el anterior presidente de la Comunidad y actual vicepresidente del Gobierno y presidente del PSOE. Señalan los cronistas andaluces que las discrepancias entre los socialistas gaditanos han sido continuas desde que Griñán forzó un congreso regional para hacerse con las tiendas de la Federación socialista más numerosas del PSOE tras suceder a Chaves en la presidencia de la Junta. Desde ese Congreso, el PSOE gaditano no ha encontrado la paz interior, ni tampoco su buena relación con Griñán. De ahí que todo se describa como una nueva demostración delas desavenencias del presidente andaluz con la federación de Cádiz y alguno de sus nombres más significativos, que no han dudado en actuar “por libre” y al margen del propio Griñán. Pizarro ha considerado el cambio del delegado del Gobierno en Cádiz como una maniobra para desestabilizar la ejecutiva local. De manera que Pizarro ha pasado a ser la referencia para los descontentos con la gestión de Griñán, aunque se duda de si querrá plantar cara al presidente. Como describe un cronista, “Pizarro, para muchos militantes, es el Partido”, ni más ni menos. Se da la circunstancia de que, con la marcha de Pizarro, son ya cuatro los gobiernos constituidos por Griñán en tres años, los efectuados en 2009, los dos de 2010, y éste de ahora... Otras cuentas hablan de seis “remodelaciones” en dos años...
La crisis andaluza resulta especialmente escandalosa y alarmante. Describe un cronista la situación creada, de tensiones visibles en el socialismo andaluz, como el efecto de una bomba que rompe el espejismo de una posible recuperación electoral del PSOE andaluz. Porque a la división interior hay que sumar escándalos bien conocidos y aireados en los últimos tiempos, particularmente, los Expedientes de Reegulación de Empleo en los que fueron incorporadas personas fraudulentamente prejubiladas, que nada tenían que ver con tales empresas en fase crítica.. Este mismo martes se añaden nuevas sospechas sobre las eventuales actuaciones de un hijo de Chaves en una sociedad vinculada a la empresa pública de comercio exterior de la Junta. Por si fuera poco, o si algo faltaba, se asegura que el vicesecretario José Blanco dio el visto bueno a Griñán para esta remodelación de ahora, que bien puede interpretarse como una bofetada a Chaves... O sea, que las turbulencias pueden no haber concluido... Lo que, en vísperas de fechas electorales, es una pésima noticia y una pésima imagen de marca.
martes, 5 de abril de 2011
lunes, 4 de abril de 2011
EL NUEVO ESCENARIO POLÍTICO, TRAS EL ANUNCIO DE ZAPATERO
TAREAS PARA EL PSOE: VENCER A LAS ENCUESTAS Y VENCER AL PP
Ahora se trata, ni más ni menos, que de dar la vuelta a las encuestas. ¿Eso será posible? La más reciente encuesta, este mismo lunes en La Razón, asegura que el reparto, ahora mismo, sería de 124 escaños para el PSOE frente a la mayoría holgada del PP establecida en 187. Según este sondeo, el apoyo a los socialistas retrocede un punto coincidiendo con el anuncio de la marcha del presidente, y llega a su nivel del año 77, mientras Rajoy refuerza su mayoría absoluta. En efecto, como el propio Zapatero ha dicho estos días, el PSOE se ve en la necesidad apremiante de producir dos victorias: sobre las encuestas, y sobre el PP, sucesiva y complementariamente. Sobre todo, la segunda, claro está. Desde su primer mitin en esta nueva fase, Zapatero se ha mostrado mucho más relajado y desinhibido, con los primeros “recados” al principal partido de la Oposición: Hasta ahora no ha hecho otra cosa que atacar al presidente, ahora no tendrá más remedio que elaborar un programa propio... En cuanto al propio PP, el fin de semana tuvo a un Rajoy “de vacaciones”, por lo que ejerciendo los suplentes Pons y Arenas, que no resultan ser especialmente brillantes ni eficaces. El primero, se lio con el caso americano del “pato cojo”, tiempo de transitoriedad que en Estados Unidos se produce -y Pons no pudo o supo explicar-, cuando el presidente está ya elegido pero aún no ejerce plenamente la presidencia. No es el caso español de aquí y ahora: Zapatero, sencillamente, ha renunciado a presentar su candidatura para un tercer mandato, pero completará, hasta el final, el segundo mandato, al que falta un año. Ya era sabido lo que hubiera preferido el PP: Elecciones generales anticipadas, hace medio año mejor que ahora... Cabe suponer que en las horas próximas “saldrán a la palestra” los verdaderos pesos pesados del PP, Rajoy y Cospedal, se supone que con alguna ocurrencia algo más atractiva y novedosa sobre el nuevo escenario político que estamos inaugurando. Sáenz de Santamaría dice este lunes a El Mundo que “si todo lo que el PSOE tiene que ofrecer es Rubalcaba, están en la liquidación final”. Pero bastará recordar la cara de preocupación, y los comentarios de inquietud, que en su momento, produjo en Cospedal, Arenas y Pons el anuncio de que Rubalcaba pasaba a ser vicepresidente primero, y consiguientemente, en el número dos del Gobierno. Es evidente que Rubalcaba es temible para sus adversarios políticos. Santamaría insiste en su eslogan reiterado en los últimos meses: el sucesor de Zapatero será Rajoy. Eso es lo que está por ver, naturalmente. Santamaría aplica y devuelve al PSOE la misma crítica que Zapatero dirigía en su mitin de Murcia al PP: Se trata ahora de buscar un líder para un partido que o tiene proyecto... Pero Santamaría es muy consciente de que la incógnita sobre el sucesor de Zapatero obligará a su partido a cambiar su estrategia. José Bono ha recordado este mismo lunes que Zapatero puede estar en una valoración del 3,6, pero recordó a continuación que la valoración de Rajoy es del 3,3... ¿Bono puede ser el gran tapado? El mismo lo negaba este mismo lunes, pero la duda está ahí...
Ahora, casi todo está por hacer: las elecciones autonómicas y municipales, este mismo mayo, las elecciones primarias, probablemente en junio, y la campaña de las generales del 2012, que deberá concluir en marzo siguiente. ¿Se puede cambiar el actual escenario? Fácil no resultará, pero en el PSOE no están, ni mucho menos, resignados. Una y otra vez recuerdan que, en el pasado, se han superado ventajas superiores a la actual, y tampoco se han pasado por alto otros argumentos que serán empleados durante la campaña: Este no es un país de derechas, por ejemplo. O bien: ¿Qué han hecho Rajoy y el PP para salir de la crisis, salvo oponerse sistemáticamente a todo lo que se le proponía? Y también: ¿Pretende el PP imponer y ampliar el sistema de la trama Gurtel que ya pagaron el PP valenciano y el PP madrileño? Desde luego, el PSOE no estará quieto ni callado en los meses venideros...
Entre tanto, el anuncio de Zapatero sigue ocupando todos los grandes espacios de la política. Apenas merece atención la primera gran promesa del candidato Lisavetzky, candidato a suceder a Gallardón: eliminará la tasa de basura para los madrileños que implantó Gallar´don hace un par de años. El tiempo de promesas y compromisos sólo acaba de empezar...
Ahora se trata, ni más ni menos, que de dar la vuelta a las encuestas. ¿Eso será posible? La más reciente encuesta, este mismo lunes en La Razón, asegura que el reparto, ahora mismo, sería de 124 escaños para el PSOE frente a la mayoría holgada del PP establecida en 187. Según este sondeo, el apoyo a los socialistas retrocede un punto coincidiendo con el anuncio de la marcha del presidente, y llega a su nivel del año 77, mientras Rajoy refuerza su mayoría absoluta. En efecto, como el propio Zapatero ha dicho estos días, el PSOE se ve en la necesidad apremiante de producir dos victorias: sobre las encuestas, y sobre el PP, sucesiva y complementariamente. Sobre todo, la segunda, claro está. Desde su primer mitin en esta nueva fase, Zapatero se ha mostrado mucho más relajado y desinhibido, con los primeros “recados” al principal partido de la Oposición: Hasta ahora no ha hecho otra cosa que atacar al presidente, ahora no tendrá más remedio que elaborar un programa propio... En cuanto al propio PP, el fin de semana tuvo a un Rajoy “de vacaciones”, por lo que ejerciendo los suplentes Pons y Arenas, que no resultan ser especialmente brillantes ni eficaces. El primero, se lio con el caso americano del “pato cojo”, tiempo de transitoriedad que en Estados Unidos se produce -y Pons no pudo o supo explicar-, cuando el presidente está ya elegido pero aún no ejerce plenamente la presidencia. No es el caso español de aquí y ahora: Zapatero, sencillamente, ha renunciado a presentar su candidatura para un tercer mandato, pero completará, hasta el final, el segundo mandato, al que falta un año. Ya era sabido lo que hubiera preferido el PP: Elecciones generales anticipadas, hace medio año mejor que ahora... Cabe suponer que en las horas próximas “saldrán a la palestra” los verdaderos pesos pesados del PP, Rajoy y Cospedal, se supone que con alguna ocurrencia algo más atractiva y novedosa sobre el nuevo escenario político que estamos inaugurando. Sáenz de Santamaría dice este lunes a El Mundo que “si todo lo que el PSOE tiene que ofrecer es Rubalcaba, están en la liquidación final”. Pero bastará recordar la cara de preocupación, y los comentarios de inquietud, que en su momento, produjo en Cospedal, Arenas y Pons el anuncio de que Rubalcaba pasaba a ser vicepresidente primero, y consiguientemente, en el número dos del Gobierno. Es evidente que Rubalcaba es temible para sus adversarios políticos. Santamaría insiste en su eslogan reiterado en los últimos meses: el sucesor de Zapatero será Rajoy. Eso es lo que está por ver, naturalmente. Santamaría aplica y devuelve al PSOE la misma crítica que Zapatero dirigía en su mitin de Murcia al PP: Se trata ahora de buscar un líder para un partido que o tiene proyecto... Pero Santamaría es muy consciente de que la incógnita sobre el sucesor de Zapatero obligará a su partido a cambiar su estrategia. José Bono ha recordado este mismo lunes que Zapatero puede estar en una valoración del 3,6, pero recordó a continuación que la valoración de Rajoy es del 3,3... ¿Bono puede ser el gran tapado? El mismo lo negaba este mismo lunes, pero la duda está ahí...
Ahora, casi todo está por hacer: las elecciones autonómicas y municipales, este mismo mayo, las elecciones primarias, probablemente en junio, y la campaña de las generales del 2012, que deberá concluir en marzo siguiente. ¿Se puede cambiar el actual escenario? Fácil no resultará, pero en el PSOE no están, ni mucho menos, resignados. Una y otra vez recuerdan que, en el pasado, se han superado ventajas superiores a la actual, y tampoco se han pasado por alto otros argumentos que serán empleados durante la campaña: Este no es un país de derechas, por ejemplo. O bien: ¿Qué han hecho Rajoy y el PP para salir de la crisis, salvo oponerse sistemáticamente a todo lo que se le proponía? Y también: ¿Pretende el PP imponer y ampliar el sistema de la trama Gurtel que ya pagaron el PP valenciano y el PP madrileño? Desde luego, el PSOE no estará quieto ni callado en los meses venideros...
Entre tanto, el anuncio de Zapatero sigue ocupando todos los grandes espacios de la política. Apenas merece atención la primera gran promesa del candidato Lisavetzky, candidato a suceder a Gallardón: eliminará la tasa de basura para los madrileños que implantó Gallar´don hace un par de años. El tiempo de promesas y compromisos sólo acaba de empezar...
domingo, 3 de abril de 2011
EMPIEZAEL POSZAPATERISMO CON ZAPATERO
UNA RETIRADA QUE NO SERÁ AMABLE NI DE GUANTE BLANCO
Se puede anticipar y garantizar que los meses que aún le quedan en el poder a Rodríguez Zapatero, –todo un año- no resultarán amables para el principal partido de la Oposición, que lleva prácticamente un año reclamando elecciones anticipadas y “que se vaya ya”. Zapatero, que con bastante probabilidad va a estar presente en muchísimos mítines, a partir de ahora, es muy probable que empiece a “saldar cuentas” a un partido y a unos líderes que no han sido precisamente generosos en sus apoyos para sacar al país del atolladero de la crisis. El mismo ya ha anticipado que dirá quién le ayudó y quién le racaneó auxilios incluso en momentos críticos. Es seguro que ahora empieza una especie de ajuste de cuentas en la que Zapatero estará poco o nada callado. Es la ventaja de verse ya en la escalera de salida y sin otra preocupación que dejar a sus seguidores en las mejores condiciones para retener en los escaños de la Oposición a quienes no han tenido otra preocupación más visible que la de “tumbar” al anterior…., seguros., desde hace muchos meses, de que la victoria estaba de su lado. Sólo faltaba que Zapatero, desbordado por los problemas, y harto de escuchar el “váyase, señor Zapatero”, que también escuchó su antecesor socialista, Felipe González, les diera la salida electoral anticipadamente. No habrá tal, por más que ayer mismo, desde el PP unos cuantos de sus dirigentes –Cospedal, Arenas- volvieran a expresar su deseo de recurrir cuanto antes a unas elecciones que echen al personaje del palacete de la Moncloa. No está en sus propósitos, ni mucho menos, y es seguro que, en adelante, liberado de otros compromisos que los de terminar con la aprobación de las reformas pendientes y aplicar las ya aprobadas, Zapatero se mostrará con mucha mayor soltura y beligerancia hacia quienes le esperaban en cada pleno y le culpabilizaban de todos los males de la nación. En ese sentido, es muy probable que el presidente del Gobierno inicie ahora un año probablemente más apacible: tiene fecha de caducidad y es perfectamente consciente de que, por mucho que le estimulen a abandonar, no lo hará hasta que se produzca la investidura del sucesor. De manera que, con toda probabilidad, tendremos por delante un año “a cara de perro” con sus adversarios políticos. Y en este tiempo, que será en buena medida de mítines preelectorales –primero, de las autonómicas y municipales, y más tarde de las generales, es seguro que Zapatero tendrá ganas de “largar”, sin tapujos ni prevenciones de ninguna clase, y sólo pensando en beneficiar al partido cuyo liderazgo ha comenzado a abandonar desde el momento de anunciar que ya no es candidato a continuar. Eso, por lo que se refiere a los adversarios. En cambio, para sus correligionarios, Zapatero habrá de resultar especialmente cauto y neutral, por lo menos en lo que trascienda al exterior. Si bien parece probable que tiene un sucesor favorito, en Alfredo Pérez Rubalcaba, tampoco podrá pasar por alto que él fue quien alentó las aspiraciones de la otra candidata, Carme Chacón. Pero todo permite suponer que, en el último año, y viendo cómo funcionaban ambos miembros del Gobierno, no ha dudado en dar mayores grados de confianza a su titular de Interior antes que a la ministra de defensa, que de entrada, sale como probable perdedora en esas elecciones primarias que deberán producirse una vez que llevarse a cabo cuando el proceso electoral municipal y autonómico haya concluido. Allá por junio… Zapatero puede que llegue a estimular la retirada de Chacón, y de convencerla de que no es la persona adecuada para estas siguientes elecciones, sino tal vez las siguientes… Pero deberá efectuar esta clase de gestiones con la mayor cautela y discreción, para no airar a propios y a extraños. Por lo demás, hoy por hoy, a casi todos parece que la victoria de Rubalcaba está “cantada”, si bien muy a menudo, se ha comprobado que las elecciones primarias han proporcionado sorpresas mayúsculas en el PSOE. Rubalcaba deberá dejas tras de sí sus viejos armarios para ofrecer, sobre todo, eficacia y conocimiento profundo del Estado. ¿Y lña economía? No es improbable que el vicepresidente primero empiece a mantener despachos con Elena Salgado, para reforzarla en su papel, o acaso para buscarle una sustitución de mayor confianza…
Se puede anticipar y garantizar que los meses que aún le quedan en el poder a Rodríguez Zapatero, –todo un año- no resultarán amables para el principal partido de la Oposición, que lleva prácticamente un año reclamando elecciones anticipadas y “que se vaya ya”. Zapatero, que con bastante probabilidad va a estar presente en muchísimos mítines, a partir de ahora, es muy probable que empiece a “saldar cuentas” a un partido y a unos líderes que no han sido precisamente generosos en sus apoyos para sacar al país del atolladero de la crisis. El mismo ya ha anticipado que dirá quién le ayudó y quién le racaneó auxilios incluso en momentos críticos. Es seguro que ahora empieza una especie de ajuste de cuentas en la que Zapatero estará poco o nada callado. Es la ventaja de verse ya en la escalera de salida y sin otra preocupación que dejar a sus seguidores en las mejores condiciones para retener en los escaños de la Oposición a quienes no han tenido otra preocupación más visible que la de “tumbar” al anterior…., seguros., desde hace muchos meses, de que la victoria estaba de su lado. Sólo faltaba que Zapatero, desbordado por los problemas, y harto de escuchar el “váyase, señor Zapatero”, que también escuchó su antecesor socialista, Felipe González, les diera la salida electoral anticipadamente. No habrá tal, por más que ayer mismo, desde el PP unos cuantos de sus dirigentes –Cospedal, Arenas- volvieran a expresar su deseo de recurrir cuanto antes a unas elecciones que echen al personaje del palacete de la Moncloa. No está en sus propósitos, ni mucho menos, y es seguro que, en adelante, liberado de otros compromisos que los de terminar con la aprobación de las reformas pendientes y aplicar las ya aprobadas, Zapatero se mostrará con mucha mayor soltura y beligerancia hacia quienes le esperaban en cada pleno y le culpabilizaban de todos los males de la nación. En ese sentido, es muy probable que el presidente del Gobierno inicie ahora un año probablemente más apacible: tiene fecha de caducidad y es perfectamente consciente de que, por mucho que le estimulen a abandonar, no lo hará hasta que se produzca la investidura del sucesor. De manera que, con toda probabilidad, tendremos por delante un año “a cara de perro” con sus adversarios políticos. Y en este tiempo, que será en buena medida de mítines preelectorales –primero, de las autonómicas y municipales, y más tarde de las generales, es seguro que Zapatero tendrá ganas de “largar”, sin tapujos ni prevenciones de ninguna clase, y sólo pensando en beneficiar al partido cuyo liderazgo ha comenzado a abandonar desde el momento de anunciar que ya no es candidato a continuar. Eso, por lo que se refiere a los adversarios. En cambio, para sus correligionarios, Zapatero habrá de resultar especialmente cauto y neutral, por lo menos en lo que trascienda al exterior. Si bien parece probable que tiene un sucesor favorito, en Alfredo Pérez Rubalcaba, tampoco podrá pasar por alto que él fue quien alentó las aspiraciones de la otra candidata, Carme Chacón. Pero todo permite suponer que, en el último año, y viendo cómo funcionaban ambos miembros del Gobierno, no ha dudado en dar mayores grados de confianza a su titular de Interior antes que a la ministra de defensa, que de entrada, sale como probable perdedora en esas elecciones primarias que deberán producirse una vez que llevarse a cabo cuando el proceso electoral municipal y autonómico haya concluido. Allá por junio… Zapatero puede que llegue a estimular la retirada de Chacón, y de convencerla de que no es la persona adecuada para estas siguientes elecciones, sino tal vez las siguientes… Pero deberá efectuar esta clase de gestiones con la mayor cautela y discreción, para no airar a propios y a extraños. Por lo demás, hoy por hoy, a casi todos parece que la victoria de Rubalcaba está “cantada”, si bien muy a menudo, se ha comprobado que las elecciones primarias han proporcionado sorpresas mayúsculas en el PSOE. Rubalcaba deberá dejas tras de sí sus viejos armarios para ofrecer, sobre todo, eficacia y conocimiento profundo del Estado. ¿Y lña economía? No es improbable que el vicepresidente primero empiece a mantener despachos con Elena Salgado, para reforzarla en su papel, o acaso para buscarle una sustitución de mayor confianza…
sábado, 2 de abril de 2011
ZAPATERO ANUNCIA EL FINAL DE SU VIDA POLÍTICA
OCHO AÑOS SON SUFICIENTES
Finalmente, se han cumplido los augurios que hace unas cuentas semanas se hicieron públicos, sobre la fecha probable en la que el presidente Zapatero, dos de abril, daría a conocer sus propósitos y sus intenciones personales sobre su propio futuro político. Finalmente, en el Comité federal que se produjo y desarrolló en la mañana de este sábado, el presidente Zapatero anunció su firme voluntad de completar su segundo y último mandato, que culmina el 14 de marzo del año que viene. Zapatero ha argumentado que dos legislaturas son suficientes, que en ellas ha podido caber todo un programa de reformas, y que incluso por razones familiares es lo más indicado y aconsejable no prolongar más allá. Tampoco han faltado reflexiones sobre los tiempos muy duros que le han correspondido en esta segunda parte de su mandato, particularmente por causa de la crisis económica y sus penosas derivaciones, particularmente, la abultada destrucción de puestos de trabajo. Pero es evidente, primero, el propósito de Zapatero de apurar sus responsabilidades y completar las reformas hasta el último momento, y de hacer que se aprecien, en este año que aún resta de mandato, los efectos positivos de tales reformas, particularmente en la creación de empleo y de nuevas empresas. Zapatero, en un discurso muy meditado y consciente de la repercusión que iba a tener, enumeró las tareas que aún aspira a acometer en este tiempo que tiene por delante: en primer lugar, una serie de reformas aún pendientes, la campaña electoral de las municipales y autonómicas de dentro de cincuenta días, y los preparativos para que las elecciones de dentro de un año, el 14 de marzo de 2012 puedan resultar favorables para su sucesor, que habrá de salir de las elecciones primarias que e establecen en los estatutos del partido. En esta tarea, Zapatero tampoco ha querido estar ausente: cabe recordar que hace algunos años, alentó las aspiraciones de la titular de Defensa, -se recordará su toma de posesión, en la escalinata del palacio de la Moncloa, con honores y protocolo bien distinto a cualquier otro miembro del Gobierno- Carme Chacón, si bien, en los últimos meses, parece haber dejado pocas dudas sobre sus preferencias hacia el titular de Interior, y vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba. Pero hasta ahí habrán llegado sus “padrinazgos”: en adelante serán las normas y los ámbitos en que discurre un partido democrático las que determinen y dispongan. No es menos cierto que la propia oposición parece ya haber elegido a su propio rival, olvidándose de Chacón y haciendo de Rubalcaba el centro de sus críticas y ataques permanentes, particularmente pos dos casos en los que tuvo alguna clase de responsabilidad. Los casos Gal y Faisán, siempre relacionados con la lucha por el final de la banda terrorista ETA. De manera que, en su discurso de anuncio del final de su tiempo político de ocho años, Zapatero ha establecido un programa de actuaciones que probablemente no supondrá contraindicaciones por parte de sus propios correligionarios: Acabar con las reformas legislaturas aún pendientes, afrontar las elecciones municipales y autonómicas de dentro de cincuenta días, y elegir al candidato para las elecciones generales de dentro de un año. En todo caso, ejerciendo las tareas del gobierno y sus correspondientes responsabilidades hasta el último momento, sin olvidar la búsqueda de socios –ya iniciada, según dijo- para dejar aprobados los presupuestos generales del año que viene. Zapatero, con toda probabilidad, en los mítines en los que intervendrá ante las elecciones de mayo, y también las de marzo del año que viene, no pasará por alto sus propios balances de actuación, que considera muy dignos. Le han correspondido, en efecto, los tiempos más dulces y los tiempos más ácidos. Entre los primeros, el índice de parado más reducido de los tiempos democráticos, no superior al siete por ciento, y entre los segundos, la otra cara de la moneda, el paro superior al veinte por ciento que quisiera ver cómo empieza a reducirse en el año aún restante, aunque los pronósticos de los augures económicos aún apuntan algunos meses de crecimiento en el número de los no empleados. Con toda seguridad, ése será el gran esfuerzo al que dedicará lo que aún le queda de su doble mandato. Y a hacer viable un candidato sucesor que llegue a resultar imbatible a sus adversarios…
Finalmente, se han cumplido los augurios que hace unas cuentas semanas se hicieron públicos, sobre la fecha probable en la que el presidente Zapatero, dos de abril, daría a conocer sus propósitos y sus intenciones personales sobre su propio futuro político. Finalmente, en el Comité federal que se produjo y desarrolló en la mañana de este sábado, el presidente Zapatero anunció su firme voluntad de completar su segundo y último mandato, que culmina el 14 de marzo del año que viene. Zapatero ha argumentado que dos legislaturas son suficientes, que en ellas ha podido caber todo un programa de reformas, y que incluso por razones familiares es lo más indicado y aconsejable no prolongar más allá. Tampoco han faltado reflexiones sobre los tiempos muy duros que le han correspondido en esta segunda parte de su mandato, particularmente por causa de la crisis económica y sus penosas derivaciones, particularmente, la abultada destrucción de puestos de trabajo. Pero es evidente, primero, el propósito de Zapatero de apurar sus responsabilidades y completar las reformas hasta el último momento, y de hacer que se aprecien, en este año que aún resta de mandato, los efectos positivos de tales reformas, particularmente en la creación de empleo y de nuevas empresas. Zapatero, en un discurso muy meditado y consciente de la repercusión que iba a tener, enumeró las tareas que aún aspira a acometer en este tiempo que tiene por delante: en primer lugar, una serie de reformas aún pendientes, la campaña electoral de las municipales y autonómicas de dentro de cincuenta días, y los preparativos para que las elecciones de dentro de un año, el 14 de marzo de 2012 puedan resultar favorables para su sucesor, que habrá de salir de las elecciones primarias que e establecen en los estatutos del partido. En esta tarea, Zapatero tampoco ha querido estar ausente: cabe recordar que hace algunos años, alentó las aspiraciones de la titular de Defensa, -se recordará su toma de posesión, en la escalinata del palacio de la Moncloa, con honores y protocolo bien distinto a cualquier otro miembro del Gobierno- Carme Chacón, si bien, en los últimos meses, parece haber dejado pocas dudas sobre sus preferencias hacia el titular de Interior, y vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba. Pero hasta ahí habrán llegado sus “padrinazgos”: en adelante serán las normas y los ámbitos en que discurre un partido democrático las que determinen y dispongan. No es menos cierto que la propia oposición parece ya haber elegido a su propio rival, olvidándose de Chacón y haciendo de Rubalcaba el centro de sus críticas y ataques permanentes, particularmente pos dos casos en los que tuvo alguna clase de responsabilidad. Los casos Gal y Faisán, siempre relacionados con la lucha por el final de la banda terrorista ETA. De manera que, en su discurso de anuncio del final de su tiempo político de ocho años, Zapatero ha establecido un programa de actuaciones que probablemente no supondrá contraindicaciones por parte de sus propios correligionarios: Acabar con las reformas legislaturas aún pendientes, afrontar las elecciones municipales y autonómicas de dentro de cincuenta días, y elegir al candidato para las elecciones generales de dentro de un año. En todo caso, ejerciendo las tareas del gobierno y sus correspondientes responsabilidades hasta el último momento, sin olvidar la búsqueda de socios –ya iniciada, según dijo- para dejar aprobados los presupuestos generales del año que viene. Zapatero, con toda probabilidad, en los mítines en los que intervendrá ante las elecciones de mayo, y también las de marzo del año que viene, no pasará por alto sus propios balances de actuación, que considera muy dignos. Le han correspondido, en efecto, los tiempos más dulces y los tiempos más ácidos. Entre los primeros, el índice de parado más reducido de los tiempos democráticos, no superior al siete por ciento, y entre los segundos, la otra cara de la moneda, el paro superior al veinte por ciento que quisiera ver cómo empieza a reducirse en el año aún restante, aunque los pronósticos de los augures económicos aún apuntan algunos meses de crecimiento en el número de los no empleados. Con toda seguridad, ése será el gran esfuerzo al que dedicará lo que aún le queda de su doble mandato. Y a hacer viable un candidato sucesor que llegue a resultar imbatible a sus adversarios…
viernes, 1 de abril de 2011
LA SENTENCIA DEL SUPREMO CONTRA SORTU, Y LAS ACTAS DE ETA DE LAS NEGOCIACIONES DE 2006-7
ETA RECONOCE QUE EL GOBIERNO NO CEDIÓ NADA
Como era previsible, tras conocer el resultado de la votación que se produjo entre los 16 magistrados de la llamada Sala del 61 del Supremo, la redacción de esa sentencia, de un lado, y del voto particular de los siete discrepantes con la mayoría de los otros nueve. Esos siete magistrados, inclinados a favor de avalar la inscripción de Sortu en el Registro de Partidos Políticos, y de este modo, partidarios de permitir a los nuevos “batasunos” a presentarse a las elecciones del mes que viene, entienden que el rechazo a la violencia, incluida la de ETA, que aparece en los Estatutos de Sortu, es razón suficiente y debiera ser tenida en cuenta para adoptar una decisión contraria a la que decidirá la mayoría. Estos siete magistrados “minoritarios” defienden que los Estatutos de Sortu gozan de presunción de legitimidad precisamente por ese rechazo explícito de la violencia etarra, y por ello, debiera haber primado esa presunción, sobre todo por estar en juego derechos fundamentales como la participación política y el pluralismo. Dicho de otro modo: los “discrepantes” entienden que dejar en la ilegalidad a Sortu impedirá que una porción de votantes estimada en el 15-20 por 100 puedan votar a “su opción” y se vean representados por ella en las instituciones... El criterio mayoritario, a su vez, sostiene que no se cumplen los requisitos establecidos en la Ley de Partidos, tal y como se comprueba en los informes de la Abogacía del Estado, la Fiscalía y en los informes de la Policía y de la Guardia Civil....
Dando por hecha esa sentencia contraria, el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, ya ha advertido que es un hecho que Batasuna está intentando infiltrar a sus representantes en candidaturas de partidos legales. Pero Conde-Pumpido también ha sido tajante al aclarar que "esos partidos se encontrarán con que si autorizan o permiten esa infiltración dentro de sus listas, serán esas listas las que resulten ilegalizadas". Es decir, que los partidos legales se verán infectados y contaminados por la presencia de los abertzales de Sortu-Batasuna. El Fiscal General del Estado indicó a continuación que se está trabajando "en poner todas las trabas posibles a los que denomina Plan B y Plan C de Batasuna, preparados para esa eventualidad . Conde-Pumpido hacía alusión a un eventual intento de la izquierda abertzale de concurrir a las elecciones del 22 de mayo mediante agrupaciones electorales o sirviéndose de coaliciones con otros partidos como sería el caso de Bidu, nombhre que agrupa a EA y Alternatiba. También se refirió Conde Pumpido al comunicado de la Asociaciónd e Fiscales, en el que criticaba que las actas de ETAincautadas al exjefe de ETA, Francisco Javier López Peña, Thierry, reflejaban la "instrumentalización política" del ministerio fiscal. Conde-Pumpido insiste en que "todo lo que dice ETA es basura y no tiene ninguna credibilidad" y que "ningún fiscal puede basar sus afirmaciones en lo que digan unos bandoleros terroristas y pistoleros que únicamente incluyen en sus documentos lo que a ellos les interesa. Perfectamente en línea con loq ue han dicho Rubalcaba y Blanco sobre esas comprometedoras actas etarras.
Por cierto, que esas “actas” tienen una nueva entrega, en la que se zanjan con duras descalificaciones hacia el Gobierno. En el informe de la Asamblea de ETA de 2008, un año después de la ruptura de la tregua anterior, la banda terrorista señalaba: "El Gobierno nos la ha clavado". ETA concluye, tras el fracaso proceso de diálogo de los dos años anteriores, entre el Gobierno y la banda, que transcurrió de marzo de 2006 a junio de 2007, que el Ejecutivo no estuvo dispuesto a realizar ninguna cesión política y que lo único que pretendió fue que ETA dejara las armas a cambio de medidas favorables a sus presos. En definitiva, lo mismo que intentaron los Gobiernos de Felipe González y de José María Aznar, también sin éxito. El informe señala que "el fracaso del proceso se basó en creer que estábamos negociando con un Gobierno que tenía necesidad de negociar con nosotros y en creer que la llave para que el PSOE siguiera en el poder la teníamos en nuestras manos". ETA concluye que ella misma actuó con prepotencia en algunas fases del proceso y que se le olvidó su situación de debilidad anterior al proceso. "Hemos despreciado el poder del Gobierno y al final nos la han clavado", dice textualmente. ETA precisa que "uno de los principales errores de la negociación fue creer que el PSOE estaría dispuesto a buscar una salida al conflicto vasco para mantenerse en el poder". ETA pensó que el que ganara Rodríguez Zapatero, contra todo pronóstico, las elecciones del 14 de marzo de 2004, le daría una imagen de debilidad y que si quería volver a ganar las elecciones tendría que sacarse algo de la chistera. Pero, según reconoce ETA, para su sorpresa, el Gobierno no hizo ninguna cesión política. Empieza por admitir que "el único objetivo del Gobierno era conseguir la desaparición de ETA sin ningún tipo de concesión política",, y que "la intención del Gobierno español a lo largo de todo el proceso, era situarlo en un mero recorrido técnico y en las consecuencias del conflicto (negociación de cese definitivo de la violencia por medidas favorables a los presos), jugando para ello en función de una única estrategia". También señala ETA que "el Gobierno de España, contra lo acordado con la organización [ETA] fijó, a modo de obstáculo, un ordenamiento jurídico frente a la negociación política entre agentes vascos". Y denuncia al Gobierno porque "cuando llegó el momento de cerrar el acuerdo político, no demostró voluntad política para acordar el nuevo marco para Euskal Herria". Parece referirse a las conversaciones de Loyola, celebradas entre septiembre y noviembre de 2006, que se rompieron porque el PSE y el PNV se negaron a aceptar los postulados que ETA impuso a Batasuna. La conclusión de los terroristas es que "el proceso para la resolución del conflicto se rompió sin base política". ETA precisa que "en la gestión del proceso de negociación, el Gobierno español quiso cumplir los objetivos de debilitar lo más posible la lucha de la izquierda independentista y extender la creencia de la necesidad de llevar a cabo un proceso dentro de los límites de la Constitución. Es decir, presentar la imagen de una rendición técnica".
Las actas de ETA habrán satisfecho, finalmente, tanto al PP como a la AVT. No hubo cesión alguna del Gobierno a la banda...
Como era previsible, tras conocer el resultado de la votación que se produjo entre los 16 magistrados de la llamada Sala del 61 del Supremo, la redacción de esa sentencia, de un lado, y del voto particular de los siete discrepantes con la mayoría de los otros nueve. Esos siete magistrados, inclinados a favor de avalar la inscripción de Sortu en el Registro de Partidos Políticos, y de este modo, partidarios de permitir a los nuevos “batasunos” a presentarse a las elecciones del mes que viene, entienden que el rechazo a la violencia, incluida la de ETA, que aparece en los Estatutos de Sortu, es razón suficiente y debiera ser tenida en cuenta para adoptar una decisión contraria a la que decidirá la mayoría. Estos siete magistrados “minoritarios” defienden que los Estatutos de Sortu gozan de presunción de legitimidad precisamente por ese rechazo explícito de la violencia etarra, y por ello, debiera haber primado esa presunción, sobre todo por estar en juego derechos fundamentales como la participación política y el pluralismo. Dicho de otro modo: los “discrepantes” entienden que dejar en la ilegalidad a Sortu impedirá que una porción de votantes estimada en el 15-20 por 100 puedan votar a “su opción” y se vean representados por ella en las instituciones... El criterio mayoritario, a su vez, sostiene que no se cumplen los requisitos establecidos en la Ley de Partidos, tal y como se comprueba en los informes de la Abogacía del Estado, la Fiscalía y en los informes de la Policía y de la Guardia Civil....
Dando por hecha esa sentencia contraria, el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, ya ha advertido que es un hecho que Batasuna está intentando infiltrar a sus representantes en candidaturas de partidos legales. Pero Conde-Pumpido también ha sido tajante al aclarar que "esos partidos se encontrarán con que si autorizan o permiten esa infiltración dentro de sus listas, serán esas listas las que resulten ilegalizadas". Es decir, que los partidos legales se verán infectados y contaminados por la presencia de los abertzales de Sortu-Batasuna. El Fiscal General del Estado indicó a continuación que se está trabajando "en poner todas las trabas posibles a los que denomina Plan B y Plan C de Batasuna, preparados para esa eventualidad . Conde-Pumpido hacía alusión a un eventual intento de la izquierda abertzale de concurrir a las elecciones del 22 de mayo mediante agrupaciones electorales o sirviéndose de coaliciones con otros partidos como sería el caso de Bidu, nombhre que agrupa a EA y Alternatiba. También se refirió Conde Pumpido al comunicado de la Asociaciónd e Fiscales, en el que criticaba que las actas de ETAincautadas al exjefe de ETA, Francisco Javier López Peña, Thierry, reflejaban la "instrumentalización política" del ministerio fiscal. Conde-Pumpido insiste en que "todo lo que dice ETA es basura y no tiene ninguna credibilidad" y que "ningún fiscal puede basar sus afirmaciones en lo que digan unos bandoleros terroristas y pistoleros que únicamente incluyen en sus documentos lo que a ellos les interesa. Perfectamente en línea con loq ue han dicho Rubalcaba y Blanco sobre esas comprometedoras actas etarras.
Por cierto, que esas “actas” tienen una nueva entrega, en la que se zanjan con duras descalificaciones hacia el Gobierno. En el informe de la Asamblea de ETA de 2008, un año después de la ruptura de la tregua anterior, la banda terrorista señalaba: "El Gobierno nos la ha clavado". ETA concluye, tras el fracaso proceso de diálogo de los dos años anteriores, entre el Gobierno y la banda, que transcurrió de marzo de 2006 a junio de 2007, que el Ejecutivo no estuvo dispuesto a realizar ninguna cesión política y que lo único que pretendió fue que ETA dejara las armas a cambio de medidas favorables a sus presos. En definitiva, lo mismo que intentaron los Gobiernos de Felipe González y de José María Aznar, también sin éxito. El informe señala que "el fracaso del proceso se basó en creer que estábamos negociando con un Gobierno que tenía necesidad de negociar con nosotros y en creer que la llave para que el PSOE siguiera en el poder la teníamos en nuestras manos". ETA concluye que ella misma actuó con prepotencia en algunas fases del proceso y que se le olvidó su situación de debilidad anterior al proceso. "Hemos despreciado el poder del Gobierno y al final nos la han clavado", dice textualmente. ETA precisa que "uno de los principales errores de la negociación fue creer que el PSOE estaría dispuesto a buscar una salida al conflicto vasco para mantenerse en el poder". ETA pensó que el que ganara Rodríguez Zapatero, contra todo pronóstico, las elecciones del 14 de marzo de 2004, le daría una imagen de debilidad y que si quería volver a ganar las elecciones tendría que sacarse algo de la chistera. Pero, según reconoce ETA, para su sorpresa, el Gobierno no hizo ninguna cesión política. Empieza por admitir que "el único objetivo del Gobierno era conseguir la desaparición de ETA sin ningún tipo de concesión política",, y que "la intención del Gobierno español a lo largo de todo el proceso, era situarlo en un mero recorrido técnico y en las consecuencias del conflicto (negociación de cese definitivo de la violencia por medidas favorables a los presos), jugando para ello en función de una única estrategia". También señala ETA que "el Gobierno de España, contra lo acordado con la organización [ETA] fijó, a modo de obstáculo, un ordenamiento jurídico frente a la negociación política entre agentes vascos". Y denuncia al Gobierno porque "cuando llegó el momento de cerrar el acuerdo político, no demostró voluntad política para acordar el nuevo marco para Euskal Herria". Parece referirse a las conversaciones de Loyola, celebradas entre septiembre y noviembre de 2006, que se rompieron porque el PSE y el PNV se negaron a aceptar los postulados que ETA impuso a Batasuna. La conclusión de los terroristas es que "el proceso para la resolución del conflicto se rompió sin base política". ETA precisa que "en la gestión del proceso de negociación, el Gobierno español quiso cumplir los objetivos de debilitar lo más posible la lucha de la izquierda independentista y extender la creencia de la necesidad de llevar a cabo un proceso dentro de los límites de la Constitución. Es decir, presentar la imagen de una rendición técnica".
Las actas de ETA habrán satisfecho, finalmente, tanto al PP como a la AVT. No hubo cesión alguna del Gobierno a la banda...
jueves, 31 de marzo de 2011
RUBALCABA, EN LA DIANA DEL PP, SE CURTE COMO HOMBRE DE ESTADO
RUBALCABA SE CURTE COMO HOMBRE DE ESTADO
Reclama poderosamente mi atención una crónica de El Periódico de Cataluña que relata que el presidente Rodríguez Zapatero “salió ayer el Congreso de los Diputados entusiasmado”. ¿Razón de su gozo?. Según fuentes del entorno, sigue el redactor, el jefe del Ejecutivo está muy satisfecho de cómo ha respondido el vicepresidente primero y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, a la ofensiva del partido de Mariano Rajoy a cuenta de las actas de ETA y el caso Faisán. Zapatero -seguimos refiriendo lo que estas crónica señala-, ha transmitido a sus colaboradores que considera que el PP está ayudando a que Rubalcaba sea un líder, porque le está dando la oportunidad de mostrar su faceta de hombre de Estado, al tratar de salvaguardar la unidad en la política antiterrorista. Es, no cabe duda, una versión distinta de la que probablemente están obteniendo otros espectadores del enfrentamiento que, desde hace ya muchos meses, mantienen Rubalcaba y el diputado del PP Ignacio Gil Lázaro, empeñado en conseguir que Rubalcaba haga un relato pormenorizado, y a ser posible autoinculpativo, del Caso Faisán, y de paso, dimita y se marche a su casa... Rubalcaba resiste esos embate del adversario miércoles tras miércoles, parece que sin desfallecer y animosamente. Y probablemente a esas circunstancias es a las que se refiere la opinión que se atribuye a Zapatero: “El PP está ayunando a que Rubalcaba sea un líder...”, que ése es el titular de la crónica que menciono.
Este miércoles una vez más, Gil Lázaro atacó a Rubalcaba por razón, tanto del Faisán como de las actas de ETA, de las que dice algún otro diario que “encedieron el Hemiciclo”. Naturalmente, las valoraciones sobre la actuación del ministro, vicepresidente y probable candidato a la sucesión de Zapatero, son variables: Desde ésa que se atribuye a Zapatero a la que, por ejemplo, se lee en ABC: El Caso Faisán acorrala al vicepresidente primero, algo que han venido sosteniendo con anterioridad los restantes diarios afines al PP, como El Mundo, La Razón o La Gaceta. No hay duda del mensaje que reitera el PP: El caso Faisán, primero, y las actas de ETA más recientemente, ponen a Rubalcaba contra las cuerdas, por más que el ministro-vicepresidente y probable candidato argumenta que “el PP presenta al Congreso documentos de ETA que son bazofia llena de mentira. Lo saben, pero los traen porque creen que les interesa”....
No es menos cierto lo que han destacado varios medios informativos estos días sobre esas negociaciones con ETA, y sobre todo, con la eventualidad de que se continuaran después de haberse producido el atentado que derribó la Terminal Cuatro de Barajas, pese a lo que se proclamó desde el Gobierno repetidamente en aquellas fechas. En efecto, desde el atentado de la T-4, el 30 de diciembre de 2006, y hasta que concluyeron las negociaciones con ETA, Zapatero declaró una y otra vez: Vcon violencia no hay ningún tipo de diálogo; el proceso de paz ha quedado liquidado y es insalvable, tras el atentado de la T-4, “no hay ningún contacto para el diálogo”, o “No ha habido ningún diálogo del Gobierno con ETA desde el atentado de la T-4 de Barajas”... De ahí que el PP acuse ahora al gobierno de mentir a las víctimas a la policía y a las Cortes.
Por lo demás, y a medida que se aproxima la fecha del 2 de abril, de la que se dijo que sería el momento en el que Zapatero anunciaría sus “previsiones sucesorias”, parece haberse alejado la fecha de tal anuncio, entre otras razones, por causa de la intervención del pasado fin de semana de Emilio Botín en la reunión que mantuvieron el Gobierno y cuarenta grandes empresarios. Ahora se cree saber que en ese Comité Federal del próximo día 2, sí parece probable que zapatero “dirá algo ante los suyos, enh el Comité federal, aunque sin llegar a desvelar su decisión final. José María Barreda, uno de los “barones” socialistas más locuaces en esta materia, ha vuelto a decir que este sábado del Comité Federal socialista prestará atención tanto a lo que diga como a lo que no diga Zapatero... Barreda añadió que sería muy bueno para todos que Zapatero anunciara su futuro este dos de abril. Pero son muchos los que opinan que Zapatero no dará nuevas pistas hasta después de las elecciones del 22 de mayo, y si fuera posible, hasta otoño. Y mientras tanto, tampoco falta quien observe que “la segunda candidatura”, la de Carme Chacón, está perdiendo apoyos en lo que algunos ven como “batalla personal contra Rubalcaba”.
Son muchas cuerdas para un violín, que, de momento, parece seguir en fase de templado y afinación...
Reclama poderosamente mi atención una crónica de El Periódico de Cataluña que relata que el presidente Rodríguez Zapatero “salió ayer el Congreso de los Diputados entusiasmado”. ¿Razón de su gozo?. Según fuentes del entorno, sigue el redactor, el jefe del Ejecutivo está muy satisfecho de cómo ha respondido el vicepresidente primero y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, a la ofensiva del partido de Mariano Rajoy a cuenta de las actas de ETA y el caso Faisán. Zapatero -seguimos refiriendo lo que estas crónica señala-, ha transmitido a sus colaboradores que considera que el PP está ayudando a que Rubalcaba sea un líder, porque le está dando la oportunidad de mostrar su faceta de hombre de Estado, al tratar de salvaguardar la unidad en la política antiterrorista. Es, no cabe duda, una versión distinta de la que probablemente están obteniendo otros espectadores del enfrentamiento que, desde hace ya muchos meses, mantienen Rubalcaba y el diputado del PP Ignacio Gil Lázaro, empeñado en conseguir que Rubalcaba haga un relato pormenorizado, y a ser posible autoinculpativo, del Caso Faisán, y de paso, dimita y se marche a su casa... Rubalcaba resiste esos embate del adversario miércoles tras miércoles, parece que sin desfallecer y animosamente. Y probablemente a esas circunstancias es a las que se refiere la opinión que se atribuye a Zapatero: “El PP está ayunando a que Rubalcaba sea un líder...”, que ése es el titular de la crónica que menciono.
Este miércoles una vez más, Gil Lázaro atacó a Rubalcaba por razón, tanto del Faisán como de las actas de ETA, de las que dice algún otro diario que “encedieron el Hemiciclo”. Naturalmente, las valoraciones sobre la actuación del ministro, vicepresidente y probable candidato a la sucesión de Zapatero, son variables: Desde ésa que se atribuye a Zapatero a la que, por ejemplo, se lee en ABC: El Caso Faisán acorrala al vicepresidente primero, algo que han venido sosteniendo con anterioridad los restantes diarios afines al PP, como El Mundo, La Razón o La Gaceta. No hay duda del mensaje que reitera el PP: El caso Faisán, primero, y las actas de ETA más recientemente, ponen a Rubalcaba contra las cuerdas, por más que el ministro-vicepresidente y probable candidato argumenta que “el PP presenta al Congreso documentos de ETA que son bazofia llena de mentira. Lo saben, pero los traen porque creen que les interesa”....
No es menos cierto lo que han destacado varios medios informativos estos días sobre esas negociaciones con ETA, y sobre todo, con la eventualidad de que se continuaran después de haberse producido el atentado que derribó la Terminal Cuatro de Barajas, pese a lo que se proclamó desde el Gobierno repetidamente en aquellas fechas. En efecto, desde el atentado de la T-4, el 30 de diciembre de 2006, y hasta que concluyeron las negociaciones con ETA, Zapatero declaró una y otra vez: Vcon violencia no hay ningún tipo de diálogo; el proceso de paz ha quedado liquidado y es insalvable, tras el atentado de la T-4, “no hay ningún contacto para el diálogo”, o “No ha habido ningún diálogo del Gobierno con ETA desde el atentado de la T-4 de Barajas”... De ahí que el PP acuse ahora al gobierno de mentir a las víctimas a la policía y a las Cortes.
Por lo demás, y a medida que se aproxima la fecha del 2 de abril, de la que se dijo que sería el momento en el que Zapatero anunciaría sus “previsiones sucesorias”, parece haberse alejado la fecha de tal anuncio, entre otras razones, por causa de la intervención del pasado fin de semana de Emilio Botín en la reunión que mantuvieron el Gobierno y cuarenta grandes empresarios. Ahora se cree saber que en ese Comité Federal del próximo día 2, sí parece probable que zapatero “dirá algo ante los suyos, enh el Comité federal, aunque sin llegar a desvelar su decisión final. José María Barreda, uno de los “barones” socialistas más locuaces en esta materia, ha vuelto a decir que este sábado del Comité Federal socialista prestará atención tanto a lo que diga como a lo que no diga Zapatero... Barreda añadió que sería muy bueno para todos que Zapatero anunciara su futuro este dos de abril. Pero son muchos los que opinan que Zapatero no dará nuevas pistas hasta después de las elecciones del 22 de mayo, y si fuera posible, hasta otoño. Y mientras tanto, tampoco falta quien observe que “la segunda candidatura”, la de Carme Chacón, está perdiendo apoyos en lo que algunos ven como “batalla personal contra Rubalcaba”.
Son muchas cuerdas para un violín, que, de momento, parece seguir en fase de templado y afinación...
miércoles, 30 de marzo de 2011
EL PP VUELVE A AMENAZAR CON LA RUPTUIRA DEL PACTO ANTITERRORISTA
EL REVUELO DE LAS ACTAS DE ETA
El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha reclamado explicaciones al Gobierno acerca de las informaciones que, en los últimos días, se vienen divulgando sobre la base de las actas que la banda ETA elaboró sobre los encuentros que mantuvo con representantes del Gobierno en las negociaciones para el final de la banda entre el verano de 2006 y mayo de 2007. Primero, el lunes, en el diario El Mundo, y a continuación, el martes, en el diario El País, se han proporcionado esos “papeles” de la banda, indudablemente incómodos para el gobierno, que revelan los términos de las discusiones que se produjeron con los representantes de la banda, las reclamaciones que hizo y las tensiones que produjeron. A esas actas de ETA se han añadido este miércoles otros documentos más, los que se contienen en la documentación que la jueza francesas LeVert ha trasladado a los jueces de la Audiencia Nacional, con algunos elementos nuevos de esas mismas negociaciones entre gobierno y ETA en lo que se refiere al llamado Caso Faisán, o chivatazo a ETA.
El lenguaje del principal líder de la Oposición se ha endurecido considerablemente, y de nuevo, ha llegado a surgir una cierta amenaza de ruptura del pacto antiterrorista que viene teniendo muy benéficos efectos en la relación de los dos grandes partidos y en la propia lucha contra el terrorismo etarra. Rajoy reclama la presencia de Rubalcaba en la Cámara para dar explicaciones, y Rubalcaba muestra su satisfacción por lo que se hizo entonces, y que ha conducido a la feliz situación actual, cuando nos hallamos, asegura, en el principio de final de la banda ETA... Todavía hay nuevos elementos de juicio, que proporciona este miércoles el diario El País: Las manifestaciones de los tres negociadores que en representación del Gobierno se reunieron con la direcciónd e la banda en 2006 para tratar de conseguir el fin de la violencia. Buena parte de las preguntas formuladas iban encaminadas a conocer si el Ejecutivo había dado instrucciones para reducir la intensidad en la lucha antiterrorista. Como explica el diario, el secreto de sus declaraciones y de las de una docena de mandos de las fuerzas de seguridad -Policía, Guardia Civil, Ertzaintza y antiterrorismo francés- que tenían la misma finalidad, así como el de las denominadas actas de las reuniones realizadas por ETA ha sido levantado antes de que la sección segunda de lo Penal se pronuncie sobre si el caso, con el que el PP lleva meses atacando al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, es competencia de la Audiencia o de un juzgado de Irún (Guipúzcoa).
Los tres negociadores que han declarado ante el juez, a petición de la fiscalía, son Jesús Eguiguren, Javier Moscoso y José Manuel Gómez Benítez. Los dos primeros, sobre la reunión que mantuvieron con ETA el 22 de junio de 2006. El último, sobre la reunión de septiembre de aquel año. Según el relato que ahora se conoce, en la primera, a Eguiguren y Moscoso los etarras les plantearon lo ocurrido en el bar Faisán. En la segunda, ya con Gómez Benítez, nunca hablaron de la delación, sino que recriminaron que hubiera habido 58 detenciones -entre ellas todas las practicadas por el juez Grande-Marlaska por el caso Faisán-, lo que, según ellos, era un incumplimiento de los pactos a los que habían llegado previamente y lo que suponía la ruptura de la negociación. Los tres negociadores, a los que el juez ha dado ahora la condición de protegidos junto a otros dos interrogados, señalaron que las reuniones eran "como una partida de ajedrez", en las que se trataba de convencer al adversario con todo tipo de recursos, incluidas las medias verdades o incluso mentiras. Igual que intentaban ellos. Por su parte, los etarras reprochaban a los negociadores que el Gobierno no pusiera fin a las detenciones, o que no se permitiera reunirse a los miembros de Batasuna, mientras que los negociadores señalaban como incumplimientos las cartas de extorsión a empresarios, conocidas como impuesto revolucionario, los movimientos de rearme, tanto de armas como de explosivos, y la creciente kale borroka o lucha callejera. Unos y otros insistían en diferenciar lo que eran incumplimientos de lo pactado y lo que eran “accidentes”, es decir, aquellos incidentes que producían tensión en el proceso, pero que no eran responsabilidad de ninguna de las partes. Los negociadores del Gobierno argumentaban que las detenciones ordenadas por los jueces no podían ser controladas desde el Ejecutivo, como ocurre en los países democráticos. Y evidenciaron que no tenían ninguna vinculación con los jueces y fiscales, que obviamente no aceptarían instrucciones para ser benevolentes con etarras por juzgar...Por si faltaba algo, o alguien, en este cóctel, también ha intervenido José María Aznar, para proclamar que los socialistas tienen siempre un problema con la legalidad y la ley, y que buscan atajos con la negociación... Aznar, sin duda, pretende olvidar su propia fase de conversaciones y negociaciones con la banda terrorista ETA y las cesiones que entonces hizo, por ejemplo, en traslados y acercamiento de presos etarras...
El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha reclamado explicaciones al Gobierno acerca de las informaciones que, en los últimos días, se vienen divulgando sobre la base de las actas que la banda ETA elaboró sobre los encuentros que mantuvo con representantes del Gobierno en las negociaciones para el final de la banda entre el verano de 2006 y mayo de 2007. Primero, el lunes, en el diario El Mundo, y a continuación, el martes, en el diario El País, se han proporcionado esos “papeles” de la banda, indudablemente incómodos para el gobierno, que revelan los términos de las discusiones que se produjeron con los representantes de la banda, las reclamaciones que hizo y las tensiones que produjeron. A esas actas de ETA se han añadido este miércoles otros documentos más, los que se contienen en la documentación que la jueza francesas LeVert ha trasladado a los jueces de la Audiencia Nacional, con algunos elementos nuevos de esas mismas negociaciones entre gobierno y ETA en lo que se refiere al llamado Caso Faisán, o chivatazo a ETA.
El lenguaje del principal líder de la Oposición se ha endurecido considerablemente, y de nuevo, ha llegado a surgir una cierta amenaza de ruptura del pacto antiterrorista que viene teniendo muy benéficos efectos en la relación de los dos grandes partidos y en la propia lucha contra el terrorismo etarra. Rajoy reclama la presencia de Rubalcaba en la Cámara para dar explicaciones, y Rubalcaba muestra su satisfacción por lo que se hizo entonces, y que ha conducido a la feliz situación actual, cuando nos hallamos, asegura, en el principio de final de la banda ETA... Todavía hay nuevos elementos de juicio, que proporciona este miércoles el diario El País: Las manifestaciones de los tres negociadores que en representación del Gobierno se reunieron con la direcciónd e la banda en 2006 para tratar de conseguir el fin de la violencia. Buena parte de las preguntas formuladas iban encaminadas a conocer si el Ejecutivo había dado instrucciones para reducir la intensidad en la lucha antiterrorista. Como explica el diario, el secreto de sus declaraciones y de las de una docena de mandos de las fuerzas de seguridad -Policía, Guardia Civil, Ertzaintza y antiterrorismo francés- que tenían la misma finalidad, así como el de las denominadas actas de las reuniones realizadas por ETA ha sido levantado antes de que la sección segunda de lo Penal se pronuncie sobre si el caso, con el que el PP lleva meses atacando al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, es competencia de la Audiencia o de un juzgado de Irún (Guipúzcoa).
Los tres negociadores que han declarado ante el juez, a petición de la fiscalía, son Jesús Eguiguren, Javier Moscoso y José Manuel Gómez Benítez. Los dos primeros, sobre la reunión que mantuvieron con ETA el 22 de junio de 2006. El último, sobre la reunión de septiembre de aquel año. Según el relato que ahora se conoce, en la primera, a Eguiguren y Moscoso los etarras les plantearon lo ocurrido en el bar Faisán. En la segunda, ya con Gómez Benítez, nunca hablaron de la delación, sino que recriminaron que hubiera habido 58 detenciones -entre ellas todas las practicadas por el juez Grande-Marlaska por el caso Faisán-, lo que, según ellos, era un incumplimiento de los pactos a los que habían llegado previamente y lo que suponía la ruptura de la negociación. Los tres negociadores, a los que el juez ha dado ahora la condición de protegidos junto a otros dos interrogados, señalaron que las reuniones eran "como una partida de ajedrez", en las que se trataba de convencer al adversario con todo tipo de recursos, incluidas las medias verdades o incluso mentiras. Igual que intentaban ellos. Por su parte, los etarras reprochaban a los negociadores que el Gobierno no pusiera fin a las detenciones, o que no se permitiera reunirse a los miembros de Batasuna, mientras que los negociadores señalaban como incumplimientos las cartas de extorsión a empresarios, conocidas como impuesto revolucionario, los movimientos de rearme, tanto de armas como de explosivos, y la creciente kale borroka o lucha callejera. Unos y otros insistían en diferenciar lo que eran incumplimientos de lo pactado y lo que eran “accidentes”, es decir, aquellos incidentes que producían tensión en el proceso, pero que no eran responsabilidad de ninguna de las partes. Los negociadores del Gobierno argumentaban que las detenciones ordenadas por los jueces no podían ser controladas desde el Ejecutivo, como ocurre en los países democráticos. Y evidenciaron que no tenían ninguna vinculación con los jueces y fiscales, que obviamente no aceptarían instrucciones para ser benevolentes con etarras por juzgar...Por si faltaba algo, o alguien, en este cóctel, también ha intervenido José María Aznar, para proclamar que los socialistas tienen siempre un problema con la legalidad y la ley, y que buscan atajos con la negociación... Aznar, sin duda, pretende olvidar su propia fase de conversaciones y negociaciones con la banda terrorista ETA y las cesiones que entonces hizo, por ejemplo, en traslados y acercamiento de presos etarras...
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