El miedo al rescate no termina de desaparecer
Primero fue el cambio de Gobierno. Se llegó a pensar que con la llegada de Rajoy y el PP al Gobierno de la Nación, se recuperaba la confianza internacional en España y se aplacaban los mercados. No hubo tal. Luego, fueron las sucesivas reformas-recortes del Gobierno, en todo tipo de gastos con dinero público,. La reforma laboral, las sucesivas reformas financieras tampoco lograron esa paz aún sin alcanzar. Tampoco los recortes, que a su vez, se veían forzadas a ejecutar los Gobiernos autonómicos. Luego, las atenciones se centraron en las dificultades de unos cuantos bancos, particularmente cajas expuestas al riesgo inmobiliario. El Eurogrupo dispuso una línea de crédito de hasta cien mil millones para afrontar esa imprescindible recapitalización. Pero tampoco parece la fórmula salvadora de una situación crítica que nos llega a angustiar. Se pensó que “rescatar la banca” venía a ser el equivalente y el sustitutivo de “rescatar el país”. Y finalmente, el futuro de Grecia en l seno de la Unión Europea y de la zona Euro hizo sospechar con que ésa estaba siendo la gran duda que todo lo contaminaba. Una y otra vez, sin embargo, los mercados exponen en la “prima de riesgo” lo que se interpreta como un vivo deseo de que sea España, toda España, el Estado español, el que se someta al proceso de rescate que ya padecieron otras cuantas naciones, como Irlanda, Grecia o Portugal. El gran miedo al rescate es evidente. Uno tras otro, los dirigentes políticos han mostrado su repugnancia por esa fórmula de ser rescatados. Incluso el término rescate parece repugnar a algunos políticos, como Mariano Rajoy, que no puede aceptar que lo que no sucedió con Zapatero pueda ocurrirle a él mismo.
Este martes, el diario El Economista se hace la pregunta clave: “¿Qué supondría el rescate a España?” Y en el mismo gran titular se responde: Subir el IVA, retrasar la jubilación,, bajar los sueldos... ¿Y no es eso lo que ya viene sucediendo, y lo que parece inevitable que termine por producirse, si atendemos mínimamente lo que reclama uno de los “controladores” del “crédito bancario” de hasta cien mil millones, el Fondo Monetario Internacional. Rajoy ha respondido “gallardamente”, al FMI, que no piensa aplicar su más reciente receta: subir el IVA, bajar los sueldos de los funcionarios, elevar la edad de jubilación. Pero no es otra cosa lo que le vienen reclamando los otros miemgr9os del “directorio”, de los que mandan en la Unión y parecen obedecer o secundar a los mercados: Más IVA, menos salarios públicos y menos salarios privados, más años de trabajo para percibir una pensión que posiblemente también se vea mermada. Eso es el rescate, y esas son las reformas que se nos anuncian., o acaso sólo, de momento, de sugieren. Pero que están ahí, aguardando a su estricto cumplimiento. Llega a tenerse la impresión de que el castigo es, directamente, a España y a los españoles, y que sólo se resolverá la situación con la “humillación del rescate”.
¿Llegaremos a ver, por el contrario, lo que anuncia el ministro De Guindos: que nuestra solvencia se reconocerá en días o semanas”? ¿Logrará Rajoy que el G-20 mejicano traslade el mensaje de confianza en el euro? ¿Conseguirán Rajoy, Montoro y Rubalcaba que el Banco Central Europeo, finalmente, actúe, e intervenga y proceda a reforzar el capital de nuestros bancos de manera natural y “de oficio”? Son las preguntas esenciales del momento, antes de pasar a la siguiente cuestión, que es la recuperación del crecimiento y la rebaja del número de parados, propósitos que quedan sepultados por los problemas “de supervivencia” de cada día.
No terminamos de saber si evitaremos o no el rescate “propiamente dicho”, pero si rescate es subir el IVA, retrasar la jubilación, bajar los sueldos públicos y privados..., eso parece inevitable y, de hecho, ya se viene produciendo con mayores o menores angustias y dramas personales y familiares. ¿Quién no se ha visto en la necesidad de ser “rescatado” en su empresa, en su trabajo, por causa de una reducción de personal y de los sueldos de los años anteriores? Unas cuantas empresas y sectores parecen libres de ese riesgo, pero posiblemente son ya los más quienes, día a día, observan cada nuevo amanecer “con temor y con temblor” ante la probabilidad de que lo que llamamos “crisis” termine invadiéndonos y atacándonos sin remedio ni indulgencia. Después de todo, sólo cabe preguntarse por qué sector de actividad no se ha visto ya alcanzada por la crisis: Los funcionarios, los educadores, los sanitarios, la farmacia, la banca, la minería del carbón, el periodismo, las energías renovables, los jubilados alcanzados por el copago farmacéutico...
Suma y sigue. La angustia el miedo al rescate, ¿de qué? Si el rescate ya nos viene persiguiendo desde hace tres o cuatro años...
martes, 19 de junio de 2012
lunes, 18 de junio de 2012
DÍVAR AÚN RESISTE, PERO SE LE BUSCA SUSTITUTO
Dívar no posará con el Rey. El Presidente del CGPJ aún deshoja la margarita de su dimisión
El muy inoportuno (¿?) fallecimiento del Príncipe heredero de Arabia Saudí, y la necesidad de que el Rey de España viaje al funeral, modifica la probable página final del álbum del todavía presidente del Consejo General del Poder Judicial y Presidente del Supremo, Carlos Dívar. Con bastante probabilidad, pensaba Dívar que la foto con el Jefe del Estado español sería el cierre a esta etapa de tres años que todo permite suponer que acabará en los próximos días con el anuncio de su dimisión, tras la la denuncia que hizo su colega de Consejo de que Gómez Benítez de que Dívar hacía un uso inmoral de los fondos del Consejo con repetidos viajes injustificables a la Costa del Sol. Desde la denuncia hasta nuestros días, Carlos Dívar es probable que haya pasado por un calvario que nunca pensó que le pudiera haber ocurrido a él, y que finalmente, parece que le fuerza a su dimisión. Aunque todavía no ha dicho la última palabra...
Este mismo lunes, hace declaraciones a la informadora de cuestiones jurídicas del diario El Mundo. Carlos Dívar, de manera contradictoria, proclama que va a meditar si, atendiendo la petición de la mayoría de los vocales del CGPJ, deja el cargo. Aunque a continuación señala que “es evidente que no puedo o no debo continuar contra la voluntad ampliamente mayoritaria de los vocales”. Dívar reflexiona sobre lo que le ha sucedido, y llega a una sorprendente conclusión, del todo ajena a sus viajes, que sigue justificando: Son 32 viajes en un período de casi cuatro años. Estamos haciendo un mundo, cuando son viajes desde 2008, No tengo la menor conciencia de haber cometido ninguna infracción ni haberme salido nada de las normas establecidas en el Consejo... Hay que tener en cuenta los precios que me hacían en los alojamientos -dice en otro momento. Al ser un cliente habitual, obtenía precios menores... A lo mejor no he sabido transmitir a la opinión pública la verdad de los hechos. Pido disculpas por ese error”, admite a continuación. Y dice en otro momento de la entrevista periodística: “Tras el cambio de Gobierno ha habido en el Consejo una alteración de poderes que ha llevado a algunos a esta campaña... A los vocales se les ha ido la situación de las manos. La situación creada por la denuncia penal de un vocal al presidente se ha desorbitado”, sostiene Dívar. Y luego, explica confusamente: “Cuando atacamos sistemáticamente a la persona, estamos atacando a la institución, y esto es lo que ha pasado. Ha llegado un momento en que se han metido con aspectos privados, religiosos..., en fin, alto totalmente fuera de lugar. Ha sido un auténtico proceso paralelo, poniendo a una persona en la picota, digan los tribunales lo que digan. Sentencian, ejecutan, y ya está, no hay quien lo cambie. Dicen “eso es la opinión pública”. Hombre, ésa es la opinión que han transmitido algunos. ¿Puede ser una solución que se marche el presidente? Pues si esa es la solución, lo voy a pensar de aquí al jueves, no pondré el menor obstáculo para ello, no pondré ningún obstáculo...”
Carlos Dívar, en estas mismas sorprendentes declaraciones, sostiene que en ningún caso ha imputado gastos indebidos al presupuesto del Consejo del Poder Judicial. “Dije en mi comparecencia pública que mi conciencia estaba tranquila, que no he cometido ninguna irregularidad, que he pagado mis viajes privados aparte...”. Y hace relato de lo ocurrido con la denuncia: Prim ero hubo una denuncia ante el fiscal. Luego hubo una denuncia ante el tribunal Supremo. Después esa denuncia se convirtió en querella. Era preciso esperar que las instituciones se pronunciaran. Yo tenía que estar callado. La Fiscalía archivó, el Tribunal Supremo también archivó nada menos que por once votos a cuatro. Todos sabemos que en los Plenos de la Sala Penal es rarísima la unanimidad. Pero para algunos vocales, sólo valen esos cuatro votos, los otros once no...”
Y acepta que “puede ser correcto que haya habido una campaña” contra él por una guerra de poder en el CGPJ... Y a la pregunta de a qué atribuye la pérdida de confianza de los vocales del Consejo, habla de “la situación ambiental. Los vocales se encuentran con que la situación creada, porque esto ha sido orquestado, es una campaña que no pueden mantener...” Dívar dice que “en estos momentos no tengo claro cuál va a ser mi respuesta contundente anunciada el jueves. No lo sé. Ya lo veríamos. Las dimisiones son voluntarias. Echarme es más difícil, porque requiere una mayoría cualificada”...
La redactora de la entrevista ve a Dívar “sereno, y parece aliviado”, y destaca la frase “si la solución es irme, no pondré obstáculos...”. En el diario La Razón se relata la reunión plenaria del CGPJ en la que Dívar anunció su “decisión contundente” para esta semana. “Le temblaban las manos. No se creía lo que pasaba. El pleno vivió momento de máxima tensión. Gómez Benítez indignó con sus reproches... A Dívar le temblaban las manos. Su cara parecía la de un muñeco de cera”, revela este relato. Por lo que se refiere a El País, diario que divulgó la denuncia contra el juez Dívar y que ha venido proporcionando nuevos datos para mantener la atención del caso, cuenta este lunes que vocales del poder Judicial buscan ya un sustituto para cuando caiga Dívar. “Con Dívar todavía de cuerpo presente, las propuestas varían para sifruar a un magistrado de prestigio cercano a la jubilación o mantener la situación de bicefalia el tiempo que le queda a este Consejo, es decir, hasta octubre de 2013. Y habla de las candidaturas de Fernando de Rosa, de perfil político muy conservador, y de Juan Antonio Xiol, progresista de gran prestigio. En el reportaje se ve “perfectamente posible que Xiol fuera elegido para presidir el CGPJ y el Supremo”, y en cambio, De Rosa no parece reunir las condiciones “con su perfil y sus vinculaciones con Camps”. La Razón habla de cuatro candidatos: el ya mencionado Xiol, presidente de la Sala de lo Civil del Supremo, y Fernández Montalvo, Ricardo Enríquez y Jesús Corbal, los tres magistrados del Supremo.
Pero eso será cuando Dívar termine de deshojar su propia margarita y termine de asumir la conveniencia de dimitir...
El muy inoportuno (¿?) fallecimiento del Príncipe heredero de Arabia Saudí, y la necesidad de que el Rey de España viaje al funeral, modifica la probable página final del álbum del todavía presidente del Consejo General del Poder Judicial y Presidente del Supremo, Carlos Dívar. Con bastante probabilidad, pensaba Dívar que la foto con el Jefe del Estado español sería el cierre a esta etapa de tres años que todo permite suponer que acabará en los próximos días con el anuncio de su dimisión, tras la la denuncia que hizo su colega de Consejo de que Gómez Benítez de que Dívar hacía un uso inmoral de los fondos del Consejo con repetidos viajes injustificables a la Costa del Sol. Desde la denuncia hasta nuestros días, Carlos Dívar es probable que haya pasado por un calvario que nunca pensó que le pudiera haber ocurrido a él, y que finalmente, parece que le fuerza a su dimisión. Aunque todavía no ha dicho la última palabra...
Este mismo lunes, hace declaraciones a la informadora de cuestiones jurídicas del diario El Mundo. Carlos Dívar, de manera contradictoria, proclama que va a meditar si, atendiendo la petición de la mayoría de los vocales del CGPJ, deja el cargo. Aunque a continuación señala que “es evidente que no puedo o no debo continuar contra la voluntad ampliamente mayoritaria de los vocales”. Dívar reflexiona sobre lo que le ha sucedido, y llega a una sorprendente conclusión, del todo ajena a sus viajes, que sigue justificando: Son 32 viajes en un período de casi cuatro años. Estamos haciendo un mundo, cuando son viajes desde 2008, No tengo la menor conciencia de haber cometido ninguna infracción ni haberme salido nada de las normas establecidas en el Consejo... Hay que tener en cuenta los precios que me hacían en los alojamientos -dice en otro momento. Al ser un cliente habitual, obtenía precios menores... A lo mejor no he sabido transmitir a la opinión pública la verdad de los hechos. Pido disculpas por ese error”, admite a continuación. Y dice en otro momento de la entrevista periodística: “Tras el cambio de Gobierno ha habido en el Consejo una alteración de poderes que ha llevado a algunos a esta campaña... A los vocales se les ha ido la situación de las manos. La situación creada por la denuncia penal de un vocal al presidente se ha desorbitado”, sostiene Dívar. Y luego, explica confusamente: “Cuando atacamos sistemáticamente a la persona, estamos atacando a la institución, y esto es lo que ha pasado. Ha llegado un momento en que se han metido con aspectos privados, religiosos..., en fin, alto totalmente fuera de lugar. Ha sido un auténtico proceso paralelo, poniendo a una persona en la picota, digan los tribunales lo que digan. Sentencian, ejecutan, y ya está, no hay quien lo cambie. Dicen “eso es la opinión pública”. Hombre, ésa es la opinión que han transmitido algunos. ¿Puede ser una solución que se marche el presidente? Pues si esa es la solución, lo voy a pensar de aquí al jueves, no pondré el menor obstáculo para ello, no pondré ningún obstáculo...”
Carlos Dívar, en estas mismas sorprendentes declaraciones, sostiene que en ningún caso ha imputado gastos indebidos al presupuesto del Consejo del Poder Judicial. “Dije en mi comparecencia pública que mi conciencia estaba tranquila, que no he cometido ninguna irregularidad, que he pagado mis viajes privados aparte...”. Y hace relato de lo ocurrido con la denuncia: Prim ero hubo una denuncia ante el fiscal. Luego hubo una denuncia ante el tribunal Supremo. Después esa denuncia se convirtió en querella. Era preciso esperar que las instituciones se pronunciaran. Yo tenía que estar callado. La Fiscalía archivó, el Tribunal Supremo también archivó nada menos que por once votos a cuatro. Todos sabemos que en los Plenos de la Sala Penal es rarísima la unanimidad. Pero para algunos vocales, sólo valen esos cuatro votos, los otros once no...”
Y acepta que “puede ser correcto que haya habido una campaña” contra él por una guerra de poder en el CGPJ... Y a la pregunta de a qué atribuye la pérdida de confianza de los vocales del Consejo, habla de “la situación ambiental. Los vocales se encuentran con que la situación creada, porque esto ha sido orquestado, es una campaña que no pueden mantener...” Dívar dice que “en estos momentos no tengo claro cuál va a ser mi respuesta contundente anunciada el jueves. No lo sé. Ya lo veríamos. Las dimisiones son voluntarias. Echarme es más difícil, porque requiere una mayoría cualificada”...
La redactora de la entrevista ve a Dívar “sereno, y parece aliviado”, y destaca la frase “si la solución es irme, no pondré obstáculos...”. En el diario La Razón se relata la reunión plenaria del CGPJ en la que Dívar anunció su “decisión contundente” para esta semana. “Le temblaban las manos. No se creía lo que pasaba. El pleno vivió momento de máxima tensión. Gómez Benítez indignó con sus reproches... A Dívar le temblaban las manos. Su cara parecía la de un muñeco de cera”, revela este relato. Por lo que se refiere a El País, diario que divulgó la denuncia contra el juez Dívar y que ha venido proporcionando nuevos datos para mantener la atención del caso, cuenta este lunes que vocales del poder Judicial buscan ya un sustituto para cuando caiga Dívar. “Con Dívar todavía de cuerpo presente, las propuestas varían para sifruar a un magistrado de prestigio cercano a la jubilación o mantener la situación de bicefalia el tiempo que le queda a este Consejo, es decir, hasta octubre de 2013. Y habla de las candidaturas de Fernando de Rosa, de perfil político muy conservador, y de Juan Antonio Xiol, progresista de gran prestigio. En el reportaje se ve “perfectamente posible que Xiol fuera elegido para presidir el CGPJ y el Supremo”, y en cambio, De Rosa no parece reunir las condiciones “con su perfil y sus vinculaciones con Camps”. La Razón habla de cuatro candidatos: el ya mencionado Xiol, presidente de la Sala de lo Civil del Supremo, y Fernández Montalvo, Ricardo Enríquez y Jesús Corbal, los tres magistrados del Supremo.
Pero eso será cuando Dívar termine de deshojar su propia margarita y termine de asumir la conveniencia de dimitir...
¿Espera la UE que España pida ser intervenida?
Parece que en ese punto estamos: a la espera de que el Gobierno español arroje la toalla y España pida “ser rescatada” con dinero comunitario y del FMI. Pero el Gobierno español insiste en que puede salir del bache de la deuda por sus propias fuerzas, sin recurrir a nadie…. Lo ha explicado un análisis de El País: que la mezcla letal de una recesión que promete alargarse con la enorme factura que ha dejado el agujero de la banca, empuja a España, cada vez más cerca de Grecia, Irlanda o Portugal. Según esta información, es difícil encontrar estos días en Bruselas un alto funcionario o un responsable político que no dé por hecho que España acabará pidiendo ayuda externa para no caer en la insolvencia. “Basta con hacer números. ¿De dónde van a llegar las decenas de miles de millones que necesita el sistema financiero español para recapitalizarse? Las actuales condiciones del mercado hacen que sea prácticamente imposible obtenerlos allí”, señalan fuentes comunitarias. Y reproduce la historia que este sábado dio a conocer el semanario Der Spiegel, según la cual, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, presionó a su homólogo Luis de Guindos para que España recurra al fondo de rescate europeo. Según la revista, el Gobierno alemán, que estima las necesidades de capital de la banca española entre 50.000 y 90.000 millones, se decidió por esta opción a principios de semana. Schäuble se lo planteó al ministro español el miércoles en Berlín, siempre según la versión de la revista. Sin embargo, fuentes del Gobierno español afirman que la conversación entre ambos ministros en Berlin giró en torno a la unión bancaria europea. Fuentes del Gobierno alemán señalaron en las últimas horas que “sólo España podrá decidir si pide un rescate. Nadie más”. Y ante ello, ¿cómo actúa el Gobierno español? Las palabras de Rajoy, este domingo, en Barcelona, merecen la atención general: “España no está al borde de ningún precipicio”, es la frase que destaca, en boca de Rajoy, el gran titular de la portada de La Vanguardia. O en la de El Periódico de Cataluña: Rajoy: España saldrá de la tormenta con esfuerzos propios y el apoyo de los socios comunitarios. El presidente del Gobierno defiende una autoridad fiscal europea y descarta que el país esté "al borde de ningún precipicio. Una frase que se repite en otras cuantas portadas: Rajoy matiza el mensaje del miedo: No estamos en el precipicio. El presidente intenta ahuyentar el temor a una intervención, cuenta El País. El Mundo va más lejos y dice que Rajoy propone que la política económica la imponga la UE y defiende ceder soberanía a cambio de una autoridad fiscal europea que permita el control centralizado de las finanzas y gestione la deuda. Rajoy pide calma, dice ABC: “España no está al borde de ningún precipicio”. En La Razón: Rajoy afirma que saldremos de la tormenta y `pide una autoridad fiscal europea para apuntalar el euro. O en La Gaceta: Rajoy pide calma: No estamos al borde del precipicio… No estamos al borde del precipicio, pero da la impresión de que en Bruselas, en Berlín y hasta en Washington nos consideran desahuciados, y entienden que la acumulación de tanta deuda no es posible que pueda ser afrontada y resuelta, en solitario, por España. Por si faltaba algo, la recapitalización de Bankia parece el último fardo añadido a una carga ya descomunal e insoportable. Por otra parte, Bruselas es consciente del potencial destructivo que podría tener un rescate español. Por ello preferiría que la recapitalización se hiciera a través de los inversores privados o de la deuda pública. Pero estas opciones parecen poco factibles, por lo que las instituciones europeas señalan que existe el dinero y los mecanismos necesarios para evitar una quiebra de la banca española. Para sortear la catástrofe sólo queda confiar en Mario Draghi, que no parece precisamente favorable a las posiciones españolas. Tal vez cambie de opinión si Rajoy decide designar a González Páramo presidente del Banco de España, en sustitución de Fernández Ordóñez. Aún resuena la severísima crítica de Draghi a Rajoy, cuando dijo que el trabajo del presidente del Banco Central Europeo no es “llenar el vacío que deja la inacción de los Gobiernos”.
De todo lo cual, se deduce que las cosas parecen habérseles idote las mano a Rajoy y a De Guindos. Quedaría por ver si el país se verá sometido a una intervención con todas las consecuencias, al estilo de las tres que ya han protagonizado Europa y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Si el préstamo va a las entidades financieras, España retendría algún margen de maniobra. Nadie sabe a cuánto ascenderá la factura que los contribuyentes acabarán pagando por los excesos de las cajas durante los “años locos del ladrillo”, pero se estima entre 50 y 100 mil millones… Habrá que esperar a finales de mes, cuando las consultoras Roland Berger y Oliver Wyman, publiquen su análisis del sector. Pero a esas cuentas hay que añadir que el Estado y las comunidades autónomas tienen este año otras necesidades de financiación (vencimientos de deuda, déficit público e inyección de capital en Bankia) de por lo menos 250.000 millones. Con la prima de riesgo en torno a 540 puntos es imposible emitir este volumen de deuda. De ahí que no parece que haya más opción que buscar ayuda exterior, según señala muchos expertos. Y en ese contexto se entendería la reciente frase del ministro de Economía, Luis de Guindos, cuando dijo que el futuro del euro se jugará en España e Italia en las próximas semanas.
De ahí que la cuestión concreta y de ahora mismo sea si la banca puede recibir directamente fondos, o si éstos deben “apuntarse” en el debe del Gobierno de la Nación. Habría que cambiar las reglas para que el fondo de rescate europeo pueda dirigir toda su potencia directamente en los bancos, sin pasar por el Estado. Pero, como recordó el comisario Olli Rehn, las normas actuales lo impiden… Y sólo un acuerdo de los líderes europeos que se verán en Bruselas el próximo 28 y 29 de junio, permitiría aflojar un poco la soga que aprieta cada vez más a España. “Parece difícil modificar tan rápido las normas, pero esta crisis ya nos ha acostumbrando a que en el último momento se tomen decisiones que muchos creían imposibles”, comentan fuentes de la Comisión que se citan en El País.
Y mientras tanto, y mientras “hace tiempo”, Rajoy se mantiene firme en que España no precisará ningún tipo de rescate. “No se acerca el Apocalipsis. No vamos a naufragar”, dijo. ¿Y qué opina Angela Merkel, sobre el particular? La canciller ha dejado claro que rechaza un rescate que no vaya directamente a un Gobierno. Y ésa sigue siendo “opinión trascendente”, incluso para su buen amigo Mariano…
Pero todavía hay más caras en este poliedro: La caída de España podría ser solo una pieza más en el dominó de la eurozona. Los mercados apuntarían en seguida a Italia; y más tarde a Francia y Bélgica. De ahí que Bruselas exija a España que ponga cuanto antes las cartas sobre la mesa.
Por más que Rajoy no parezca inquieto, lo está, y mucho…
JOSÉ CAVERO
Dívar dimitirá después de la foto con el Rey
No hay duda de que las celebraciones del doscientos aniversario del Tribunal Supremo, de lunes a jueves, tendrán un atractivo singular. Sobre todo, la foto conjunta de los dos “celebrantes” protagonistas, el Rey y el presidente del TS, Carlos Dívar. “Los dos viajeros” controvertidos van a posar juntos, por causa del protocolo, y en el que, con toda probabilidad, será ya el último acto público de Dívar. En efecto, él mismo anunciaba este sábado: "Está bastante claro lo que quiero decir". Fue la frase del presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del TS, tras reconocer ante el pleno del Consejo que la situación es "insostenible" y que el próximo jueves adoptará "una postura rotunda y contundente" sobre su dimisión.
Hay bastante unanimidad en empezar ya a celebrarlo, incluso por quienes, como el ministro Gallardón, dieron por cerrado el asunto después de que el fiscal del caso no viera ilegalidad en los viajes a la Costa del Sol del amigo de su guardaespaldas personal, el tal Jerónimo… El portavoz de Jueces para la Democracia, Joaquim Bosch, resumía la situación y calificaba como positivo "que se haya producido un acuerdo" sobre la situación de Dívar al frente del CGPJ, ya que el escándalo de los gastos de viaje estaba haciendo "un daño muy importante" al Poder Judicial. También desde la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), el portavoz Pablo Llerena, ha considerado que el anuncio de la probable salida de Dívar deteriorará la imagen de la institución y la confianza de los ciudadanos en la justicia. En efecto, pese a que en ningún momento anunció que dimitirá, las palabras de Dívar fueron interpretadas por los vocales del pleno como que el jueves renunciará a su cargo en el pleno extraordinario que ya había sido convocado por Dívar para tratar la situación que atraviesa el CGPJ. También el PSOE dio por hecho que Dívar dimitirá y lamentaba que no lo hubiera hecho ya, según el secretario socialista de Relaciones Institucionales y Política Autonómica, Antonio Hernando, porque, según argumentó, "cada día que permanece al frente del CGPJ y del Tribunal Supremo es un día más de descrédito para la institución y para el conjunto de la Justicia". Los socialistas valoran que el presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo vaya a abandonar su cargo, sobre todo "por el deterioro institucional que se está produciendo en ambas instituciones". Desde el PP, el portavoz en la Comisión de Justicia del Congreso, José Miguel Castillo Calvín, dijo que hay que esperar a conocer si la decisión "contundente" a la que se refiere Carlos Dívar pasa por su relevo al frente de esta institución. Pero observó que el Pleno del CGPJ "ha exteriorizado su pérdida de confianza en su presidente”. "Por el respeto debido al órgano de dirección de los jueces, desde el Grupo Popular entendemos que cualquier valoración deberá esperar a que esa decisión se produzca, sin que en nuestro ánimo esté forzar que se decante en uno u otro sentido", dijo, para insistir en que "el aplazamiento de una decisión tan relevante, como la que puede afectar al relevo de la cuarta autoridad del Estado, exige la máxima prudencia y respeto a la institución". A su vez, el portavoz de IU en la Comisión de Justicia del Congreso,Gaspar Llamazares, reprochó al presidente del CGPJ que haya querido alargar una "agonía" que "no merece la carrera judicial". "Carlos Dívar llevaba ya tiempo cesado judicial y democráticamente, aunque en este mismo tiempo se haya querido seguir aferrando a un cargo del que por su actuación dejó de estar a la altura, moral y profesionalmente", decía Llamazares, quien quiere, además, que el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, explique las razones por las que él y su partido "han buscado apuntalar a Dívar estas últimas semanas aun a costa de ahondar en la pérdida de credibilidad del CGPJ y del Poder Judicial". Y como los políticos el sábado, los diarios este domingo dan por fecha la dimisión de CD: Los vocales del CGPJ creen que dimitirá el jueves, dice El País. El presidente del CGPJ anunciará su dimisión el jueves, cuenta El Mundo. Dívar se compromete a dimitir, señala La Vanguardia. Dívar se va en jueves, asegura El Periódico de Cataluña. Según ABC, Dívar se irá porque la situación es insostenible. En La Razón: Dívar dimitirá el jueves “tras una campaña cruel e injusta”. Y en La Gaceta, “la caída de Dívar sacude la Justicia y agrava aún más la crisis institucional”
Hay bastante unanimidad en empezar ya a celebrarlo, incluso por quienes, como el ministro Gallardón, dieron por cerrado el asunto después de que el fiscal del caso no viera ilegalidad en los viajes a la Costa del Sol del amigo de su guardaespaldas personal, el tal Jerónimo… El portavoz de Jueces para la Democracia, Joaquim Bosch, resumía la situación y calificaba como positivo "que se haya producido un acuerdo" sobre la situación de Dívar al frente del CGPJ, ya que el escándalo de los gastos de viaje estaba haciendo "un daño muy importante" al Poder Judicial. También desde la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), el portavoz Pablo Llerena, ha considerado que el anuncio de la probable salida de Dívar deteriorará la imagen de la institución y la confianza de los ciudadanos en la justicia. En efecto, pese a que en ningún momento anunció que dimitirá, las palabras de Dívar fueron interpretadas por los vocales del pleno como que el jueves renunciará a su cargo en el pleno extraordinario que ya había sido convocado por Dívar para tratar la situación que atraviesa el CGPJ. También el PSOE dio por hecho que Dívar dimitirá y lamentaba que no lo hubiera hecho ya, según el secretario socialista de Relaciones Institucionales y Política Autonómica, Antonio Hernando, porque, según argumentó, "cada día que permanece al frente del CGPJ y del Tribunal Supremo es un día más de descrédito para la institución y para el conjunto de la Justicia". Los socialistas valoran que el presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo vaya a abandonar su cargo, sobre todo "por el deterioro institucional que se está produciendo en ambas instituciones". Desde el PP, el portavoz en la Comisión de Justicia del Congreso, José Miguel Castillo Calvín, dijo que hay que esperar a conocer si la decisión "contundente" a la que se refiere Carlos Dívar pasa por su relevo al frente de esta institución. Pero observó que el Pleno del CGPJ "ha exteriorizado su pérdida de confianza en su presidente”. "Por el respeto debido al órgano de dirección de los jueces, desde el Grupo Popular entendemos que cualquier valoración deberá esperar a que esa decisión se produzca, sin que en nuestro ánimo esté forzar que se decante en uno u otro sentido", dijo, para insistir en que "el aplazamiento de una decisión tan relevante, como la que puede afectar al relevo de la cuarta autoridad del Estado, exige la máxima prudencia y respeto a la institución". A su vez, el portavoz de IU en la Comisión de Justicia del Congreso,Gaspar Llamazares, reprochó al presidente del CGPJ que haya querido alargar una "agonía" que "no merece la carrera judicial". "Carlos Dívar llevaba ya tiempo cesado judicial y democráticamente, aunque en este mismo tiempo se haya querido seguir aferrando a un cargo del que por su actuación dejó de estar a la altura, moral y profesionalmente", decía Llamazares, quien quiere, además, que el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, explique las razones por las que él y su partido "han buscado apuntalar a Dívar estas últimas semanas aun a costa de ahondar en la pérdida de credibilidad del CGPJ y del Poder Judicial". Y como los políticos el sábado, los diarios este domingo dan por fecha la dimisión de CD: Los vocales del CGPJ creen que dimitirá el jueves, dice El País. El presidente del CGPJ anunciará su dimisión el jueves, cuenta El Mundo. Dívar se compromete a dimitir, señala La Vanguardia. Dívar se va en jueves, asegura El Periódico de Cataluña. Según ABC, Dívar se irá porque la situación es insostenible. En La Razón: Dívar dimitirá el jueves “tras una campaña cruel e injusta”. Y en La Gaceta, “la caída de Dívar sacude la Justicia y agrava aún más la crisis institucional”
Dívar apeló ante sus colegas a la “responsabilidad institucional” para que le permitan estar unos días más al frente del primer sillón de la judicatura española. Quiso ganar unos días porque entre este lunes y el miércoles, el Tribunal Supremo celebra su bicentenario, a cuyos fastos tienen previsto acudir el Rey y numerosos presidentes de cortes de justicia extranjeras. Según ha trascendido de la reunión de ese Pleno del Consejo, duró tres horas. Comenzó hablando Dívar, con tono serio y ninguna sonrisa. Señaló que se sentía “muy dolido” por los acontecimientos y el impacto social negativo que había generado en la carrera judicial el asunto de sus viajes, y admitió que la situación ya era insostenible. Las tres principales asociaciones de jueces, 17 jueces decanos de grandes ciudades e incluso el PSOE, el partido que le nombró, han pedido su dimisión. El Gobierno, que en su día jaleó su nombramiento, quería mantenerle en el cargo varios meses más, pero los consejeros, prácticamente todos, sabían que el escándalo de los viajes hacía “insostenible” su continuidad. Tras Dívar, intervinieron 14 de los 20 vocales. Unos, para insistir en que no debía dilatar su renuncia al cargo. Otras intervenciones tendieron a facilitarle una salida que no forzase el mecanismo de la destitución, instando a Dívar “a abrir” en su mente un “periodo de reflexión” que despejara el camino de su salida. El presidente del Supremo, consciente de su soledad, avanzó su intención de adoptar una decisión “rotunda y contundente”. De sus palabras, los demás consejeros dedujeron que era el anuncio de su dimisión. Debatieron y, por unanimidad, acordaron dejarle un periodo de reflexión que “ineludiblemente” debía conducir a su renuncia formal el próximo jueves. Si no lo hace, cabe deducir, sus colegas (que son quienes le eligieron), activarán los mecanismos legales para destituirle. Para el pleno del jueves persiste el mismo orden del día: dimisión y/o remoción. Todos asumen que a Dívar apenas le quedan cuatro días en el cargo y de que sus palabras significan que acepta las responsabilidades por no haber explicado ni detallado el motivo de sus 32 viajes ni los casi 30.000 euros cargados a las arcas del Poder Judicial. Dívar abandonó el salón de plenos “cabizbajo”, con mirada “de pocos amigos”, según descripción de uno de los presentes. Incluso, a estas alturas del “drama”, no todos los vocales ven adecuado que Dívar acompañe a don Juan Carlos en los actos del lunes en el Tribunal Supremo. Como este domingo relata El País, si, como parece previsible a juzgar por sus palabras, finalmente se va, con él tendrá que marcharse su séquito (cuatro secretarias, su jefe de gabinete y el de seguridad, con hasta siete escoltas por turno). Será el primer presidente del Consejo y del Supremo que se ve forzado a abandonar el cargo por un escándalo que ha logrado ladear el reproche penal pero no el ético…
Y otra cuestión no menos controvertida: de forma interina, sería sustituido al frente del Consejo por el actual vicepresidente, el conservador Fernando de Rosa; y al frente del Tribunal Supremo por el magistrado Juan Antonio Xiol, presidente de la Sala de lo Civil del alto tribunal. De Rosa, se recordará, fue designado vocal y vicepresidente del CGPJ por gracia del “impulso”, entonces muy poderoso, del preside te Camps, cuando todavía era “molt honorable president de la Comunidad Valenciana”… No hay duda de que el caso Dívar, como otros cuantos, han causado el deterioro de imagen del Gobierno que lo ha venido sustentando, contra viento y marea, y que refleja la encuesta de Sigma Dos que hoy publica El Mundo, con pérdida de cinco puntos y medio tras cinco meses y medio de gobierno. El Partido Popular está pagando un alto precio político por gestionar la crisis y está perdiendo sus apoyos electorales a razón de un punto al mes, según los datos. Tienen la culpa, con toda probabilidad datos como Dívar, Bankia, el rescate financiero, la subida de impuestos, los recortes a Sanidad y Educación, el déficit superado por comunidades del PP como Madrid y Valencia…
LOS POSIBLES SUCESORES DE DÍVAR EN EL CGPJ Y EN EL TS
Dívar no posará con el Rey. El Presidente del CGPJ aún deshoja la margarita de su dimisión
El muy inoportuno (¿?) fallecimiento del Príncipe heredero de Arabia Saudí, y la necesidad de que el Rey de España viaje al funeral, modifica la probable página final del álbum del todavía presidente del Consejo General del Poder Judicial y Presidente del Supremo, Carlos Dívar. Con bastante probabilidad, pensaba Dívar que la foto con el Jefe del Estado español sería el cierre a esta etapa de tres años que todo permite suponer que acabará en los próximos días con el anuncio de su dimisión, tras la la denuncia que hizo su colega de Consejo de que Gómez Benítez de que Dívar hacía un uso inmoral de los fondos del Consejo con repetidos viajes injustificables a la Costa del Sol. Desde la denuncia hasta nuestros días, Carlos Dívar es probable que haya pasado por un calvario que nunca pensó que le pudiera haber ocurrido a él, y que finalmente, parece que le fuerza a su dimisión. Aunque todavía no ha dicho la última palabra...
Este mismo lunes, hace declaraciones a la informadora de cuestiones jurídicas del diario El Mundo. Carlos Dívar, de manera contradictoria, proclama que va a meditar si, atendiendo la petición de la mayoría de los vocales del CGPJ, deja el cargo. Aunque a continuación señala que “es evidente que no puedo o no debo continuar contra la voluntad ampliamente mayoritaria de los vocales”. Dívar reflexiona sobre lo que le ha sucedido, y llega a una sorprendente conclusión, del todo ajena a sus viajes, que sigue justificando: Son 32 viajes en un período de casi cuatro años. Estamos haciendo un mundo, cuando son viajes desde 2008, No tengo la menor conciencia de haber cometido ninguna infracción ni haberme salido nada de las normas establecidas en el Consejo... Hay que tener en cuenta los precios que me hacían en los alojamientos -dice en otro momento. Al ser un cliente habitual, obtenía precios menores... A lo mejor no he sabido transmitir a la opinión pública la verdad de los hechos. Pido disculpas por ese error”, admite a continuación. Y dice en otro momento de la entrevista periodística: “Tras el cambio de Gobierno ha habido en el Consejo una alteración de poderes que ha llevado a algunos a esta campaña... A los vocales se les ha ido la situación de las manos. La situación creada por la denuncia penal de un vocal al presidente se ha desorbitado”, sostiene Dívar. Y luego, explica confusamente: “Cuando atacamos sistemáticamente a la persona, estamos atacando a la institución, y esto es lo que ha pasado. Ha llegado un momento en que se han metido con aspectos privados, religiosos..., en fin, alto totalmente fuera de lugar. Ha sido un auténtico proceso paralelo, poniendo a una persona en la picota, digan los tribunales lo que digan. Sentencian, ejecutan, y ya está, no hay quien lo cambie. Dicen “eso es la opinión pública”. Hombre, ésa es la opinión que han transmitido algunos. ¿Puede ser una solución que se marche el presidente? Pues si esa es la solución, lo voy a pensar de aquí al jueves, no pondré el menor obstáculo para ello, no pondré ningún obstáculo...”
Carlos Dívar, en estas mismas sorprendentes declaraciones, sostiene que en ningún caso ha imputado gastos indebidos al presupuesto del Consejo del Poder Judicial. “Dije en mi comparecencia pública que mi conciencia estaba tranquila, que no he cometido ninguna irregularidad, que he pagado mis viajes privados aparte...”. Y hace relato de lo ocurrido con la denuncia: Prim ero hubo una denuncia ante el fiscal. Luego hubo una denuncia ante el tribunal Supremo. Después esa denuncia se convirtió en querella. Era preciso esperar que las instituciones se pronunciaran. Yo tenía que estar callado. La Fiscalía archivó, el Tribunal Supremo también archivó nada menos que por once votos a cuatro. Todos sabemos que en los Plenos de la Sala Penal es rarísima la unanimidad. Pero para algunos vocales, sólo valen esos cuatro votos, los otros once no...”
Y acepta que “puede ser correcto que haya habido una campaña” contra él por una guerra de poder en el CGPJ... Y a la pregunta de a qué atribuye la pérdida de confianza de los vocales del Consejo, habla de “la situación ambiental. Los vocales se encuentran con que la situación creada, porque esto ha sido orquestado, es una campaña que no pueden mantener...” Dívar dice que “en estos momentos no tengo claro cuál va a ser mi respuesta contundente anunciada el jueves. No lo sé. Ya lo veríamos. Las dimisiones son voluntarias. Echarme es más difícil, porque requiere una mayoría cualificada”...
La redactora de la entrevista ve a Dívar “sereno, y parece aliviado”, y destaca la frase “si la solución es irme, no pondré obstáculos...”. En el diario La Razón se relata la reunión plenaria del CGPJ en la que Dívar anunció su “decisión contundente” para esta semana. “Le temblaban las manos. No se creía lo que pasaba. El pleno vivió momento de máxima tensión. Gómez Benítez indignó con sus reproches... A Dívar le temblaban las manos. Su cara parecía la de un muñeco de cera”, revela este relato. Por lo que se refiere a El País, diario que divulgó la denuncia contra el juez Dívar y que ha venido proporcionando nuevos datos para mantener la atención del caso, cuenta este lunes que vocales del poder Judicial buscan ya un sustituto para cuando caiga Dívar. “Con Dívar todavía de cuerpo presente, las propuestas varían para sifruar a un magistrado de prestigio cercano a la jubilación o mantener la situación de bicefalia el tiempo que le queda a este Consejo, es decir, hasta octubre de 2013. Y habla de las candidaturas de Fernando de Rosa, de perfil político muy conservador, y de Juan Antonio Xiol, progresista de gran prestigio. En el reportaje se ve “perfectamente posible que Xiol fuera elegido para presidir el CGPJ y el Supremo”, y en cambio, De Rosa no parece reunir las condiciones “con su perfil y sus vinculaciones con Camps”. La Razón habla de cuatro candidatos: el ya mencionado Xiol, presidente de la Sala de lo Civil del Supremo, y Fernández Montalvo, Ricardo Enríquez y Jesús Corbal, los tres magistrados del Supremo.
Pero eso será cuando Dívar termine de deshojar su propia margarita y termine de asumir la conveniencia de dimitir...
El muy inoportuno (¿?) fallecimiento del Príncipe heredero de Arabia Saudí, y la necesidad de que el Rey de España viaje al funeral, modifica la probable página final del álbum del todavía presidente del Consejo General del Poder Judicial y Presidente del Supremo, Carlos Dívar. Con bastante probabilidad, pensaba Dívar que la foto con el Jefe del Estado español sería el cierre a esta etapa de tres años que todo permite suponer que acabará en los próximos días con el anuncio de su dimisión, tras la la denuncia que hizo su colega de Consejo de que Gómez Benítez de que Dívar hacía un uso inmoral de los fondos del Consejo con repetidos viajes injustificables a la Costa del Sol. Desde la denuncia hasta nuestros días, Carlos Dívar es probable que haya pasado por un calvario que nunca pensó que le pudiera haber ocurrido a él, y que finalmente, parece que le fuerza a su dimisión. Aunque todavía no ha dicho la última palabra...
Este mismo lunes, hace declaraciones a la informadora de cuestiones jurídicas del diario El Mundo. Carlos Dívar, de manera contradictoria, proclama que va a meditar si, atendiendo la petición de la mayoría de los vocales del CGPJ, deja el cargo. Aunque a continuación señala que “es evidente que no puedo o no debo continuar contra la voluntad ampliamente mayoritaria de los vocales”. Dívar reflexiona sobre lo que le ha sucedido, y llega a una sorprendente conclusión, del todo ajena a sus viajes, que sigue justificando: Son 32 viajes en un período de casi cuatro años. Estamos haciendo un mundo, cuando son viajes desde 2008, No tengo la menor conciencia de haber cometido ninguna infracción ni haberme salido nada de las normas establecidas en el Consejo... Hay que tener en cuenta los precios que me hacían en los alojamientos -dice en otro momento. Al ser un cliente habitual, obtenía precios menores... A lo mejor no he sabido transmitir a la opinión pública la verdad de los hechos. Pido disculpas por ese error”, admite a continuación. Y dice en otro momento de la entrevista periodística: “Tras el cambio de Gobierno ha habido en el Consejo una alteración de poderes que ha llevado a algunos a esta campaña... A los vocales se les ha ido la situación de las manos. La situación creada por la denuncia penal de un vocal al presidente se ha desorbitado”, sostiene Dívar. Y luego, explica confusamente: “Cuando atacamos sistemáticamente a la persona, estamos atacando a la institución, y esto es lo que ha pasado. Ha llegado un momento en que se han metido con aspectos privados, religiosos..., en fin, alto totalmente fuera de lugar. Ha sido un auténtico proceso paralelo, poniendo a una persona en la picota, digan los tribunales lo que digan. Sentencian, ejecutan, y ya está, no hay quien lo cambie. Dicen “eso es la opinión pública”. Hombre, ésa es la opinión que han transmitido algunos. ¿Puede ser una solución que se marche el presidente? Pues si esa es la solución, lo voy a pensar de aquí al jueves, no pondré el menor obstáculo para ello, no pondré ningún obstáculo...”
Carlos Dívar, en estas mismas sorprendentes declaraciones, sostiene que en ningún caso ha imputado gastos indebidos al presupuesto del Consejo del Poder Judicial. “Dije en mi comparecencia pública que mi conciencia estaba tranquila, que no he cometido ninguna irregularidad, que he pagado mis viajes privados aparte...”. Y hace relato de lo ocurrido con la denuncia: Prim ero hubo una denuncia ante el fiscal. Luego hubo una denuncia ante el tribunal Supremo. Después esa denuncia se convirtió en querella. Era preciso esperar que las instituciones se pronunciaran. Yo tenía que estar callado. La Fiscalía archivó, el Tribunal Supremo también archivó nada menos que por once votos a cuatro. Todos sabemos que en los Plenos de la Sala Penal es rarísima la unanimidad. Pero para algunos vocales, sólo valen esos cuatro votos, los otros once no...”
Y acepta que “puede ser correcto que haya habido una campaña” contra él por una guerra de poder en el CGPJ... Y a la pregunta de a qué atribuye la pérdida de confianza de los vocales del Consejo, habla de “la situación ambiental. Los vocales se encuentran con que la situación creada, porque esto ha sido orquestado, es una campaña que no pueden mantener...” Dívar dice que “en estos momentos no tengo claro cuál va a ser mi respuesta contundente anunciada el jueves. No lo sé. Ya lo veríamos. Las dimisiones son voluntarias. Echarme es más difícil, porque requiere una mayoría cualificada”...
La redactora de la entrevista ve a Dívar “sereno, y parece aliviado”, y destaca la frase “si la solución es irme, no pondré obstáculos...”. En el diario La Razón se relata la reunión plenaria del CGPJ en la que Dívar anunció su “decisión contundente” para esta semana. “Le temblaban las manos. No se creía lo que pasaba. El pleno vivió momento de máxima tensión. Gómez Benítez indignó con sus reproches... A Dívar le temblaban las manos. Su cara parecía la de un muñeco de cera”, revela este relato. Por lo que se refiere a El País, diario que divulgó la denuncia contra el juez Dívar y que ha venido proporcionando nuevos datos para mantener la atención del caso, cuenta este lunes que vocales del poder Judicial buscan ya un sustituto para cuando caiga Dívar. “Con Dívar todavía de cuerpo presente, las propuestas varían para sifruar a un magistrado de prestigio cercano a la jubilación o mantener la situación de bicefalia el tiempo que le queda a este Consejo, es decir, hasta octubre de 2013. Y habla de las candidaturas de Fernando de Rosa, de perfil político muy conservador, y de Juan Antonio Xiol, progresista de gran prestigio. En el reportaje se ve “perfectamente posible que Xiol fuera elegido para presidir el CGPJ y el Supremo”, y en cambio, De Rosa no parece reunir las condiciones “con su perfil y sus vinculaciones con Camps”. La Razón habla de cuatro candidatos: el ya mencionado Xiol, presidente de la Sala de lo Civil del Supremo, y Fernández Montalvo, Ricardo Enríquez y Jesús Corbal, los tres magistrados del Supremo.
Pero eso será cuando Dívar termine de deshojar su propia margarita y termine de asumir la conveniencia de dimitir...
domingo, 17 de junio de 2012
CESA EL JUEVES, TRAS POSAR CON EL REY
Dívar dimitirá después de la
foto con el Rey
No hay duda de que las
celebraciones del doscientos aniversario del Tribunal Supremo, de lunes a
jueves, tendrán un atractivo singular. Sobre todo, la foto conjunta de los dos “celebrantes”
protagonistas, el Rey y el presidente del TS, Carlos Dívar. “Los dos viajeros”
controvertidos van a posar juntos, por causa del protocolo, y en el que, con
toda probabilidad, será ya el último acto público de Dívar. En efecto, él mismo
anunciaba este sábado: "Está bastante
claro lo que quiero decir". Fue la frase del presidente del
Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del TS, tras reconocer ante el
pleno del Consejo que la situación es "insostenible" y que el próximo
jueves adoptará "una postura rotunda y contundente" sobre su
dimisión.
Hay bastante unanimidad en empezar ya a celebrarlo, incluso por quienes, como el ministro Gallardón, dieron por cerrado el asunto después de que el fiscal del caso no viera ilegalidad en los viajes a la Costa del Sol del amigo de su guardaespaldas personal, el tal Jerónimo… El portavoz de Jueces para la Democracia, Joaquim Bosch, resumía la situación y calificaba como positivo "que se haya producido un acuerdo" sobre la situación de Dívar al frente del CGPJ, ya que el escándalo de los gastos de viaje estaba haciendo "un daño muy importante" al Poder Judicial. También desde la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), el portavoz Pablo Llerena, ha considerado que el anuncio de la posible salida de Dívar deteriorará la imagen de la institución y la confianza de los ciudadanos en la justicia. En efecto, pese a que en ningún momento anunció que dimitirá, las palabras de Dívar fueron interpretadas por los vocales del pleno como que el jueves renunciará a su cargo en el pleno extraordinario que ya había sido convocado por Dívar para tratar la situación que atraviesa el CGPJ. También el PSOE dio por hecho que Dívar dimitirá y lamentaba que no lo hubiera hecho ya, según el secretario socialista de Relaciones Institucionales y Política Autonómica, Antonio Hernando, porque, según argumentó, "cada día que permanece al frente del CGPJ y del Tribunal Supremo es un día más de descrédito para la institución y para el conjunto de la Justicia". Los socialistas valoran que el presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo vaya a abandonar su cargo, sobre todo "por el deterioro institucional que se está produciendo en ambas instituciones". Desde el PP, el portavoz en la Comisión de Justicia del Congreso, José Miguel Castillo Calvín, dijo que hay que esperar a conocer si la decisión "contundente" a la que se refiere Carlos Dívar pasa por su relevo al frente de esta institución. Pero observó que el Pleno del CGPJ "ha exteriorizado su pérdida de confianza en su presidente”. "Por el respeto debido al órgano de dirección de los jueces, desde el Grupo Popular entendemos que cualquier valoración deberá esperar a que esa decisión se produzca, sin que en nuestro ánimo esté forzar que se decante en uno u otro sentido", dijo, para insistir en que "el aplazamiento de una decisión tan relevante, como la que puede afectar al relevo de la cuarta autoridad del Estado, exige la máxima prudencia y respeto a la institución". A su vez, el portavoz de IU en la Comisión de Justicia del Congreso, Gaspar Llamazares, reprochó al presidente del CGPJ que haya querido alargar una "agonía" que "no merece la carrera judicial". "Carlos Dívar llevaba ya tiempo cesado judicial y democráticamente, aunque en este mismo tiempo se haya querido seguir aferrado a un cargo del que por su actuación dejó de estar a la altura, moral y profesionalmente", decía Llamazares, quien quiere, además, que el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, explique las razones por las que él y su partido "han buscado apuntalar a Dívar estas últimas semanas aun a costa de ahondar en la pérdida de credibilidad del CGPJ y del Poder Judicial". Y como los políticos el sábado, los diarios este domingo dan por fecha la dimisión de CD: Los vocales del CGPJ creen que dimitirá el jueves, dice El País. El presidente del CGPJ anunciará su dimisión el jueves, cuenta El Mundo. Dívar se compromete a dimitir, señala La Vanguardia. Dívar se va en jueves, asegura El Periódico de Cataluña. Según ABC, Dívar se irá porque la situación es insostenible. En La Razón: Dívar dimitirá el jueves “tras una campaña cruel e injusta”. Y en La Gaceta, “la caída de Dívar sacude la Justicia y agrava aún más la crisis institucional”
Hay bastante unanimidad en empezar ya a celebrarlo, incluso por quienes, como el ministro Gallardón, dieron por cerrado el asunto después de que el fiscal del caso no viera ilegalidad en los viajes a la Costa del Sol del amigo de su guardaespaldas personal, el tal Jerónimo… El portavoz de Jueces para la Democracia, Joaquim Bosch, resumía la situación y calificaba como positivo "que se haya producido un acuerdo" sobre la situación de Dívar al frente del CGPJ, ya que el escándalo de los gastos de viaje estaba haciendo "un daño muy importante" al Poder Judicial. También desde la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), el portavoz Pablo Llerena, ha considerado que el anuncio de la posible salida de Dívar deteriorará la imagen de la institución y la confianza de los ciudadanos en la justicia. En efecto, pese a que en ningún momento anunció que dimitirá, las palabras de Dívar fueron interpretadas por los vocales del pleno como que el jueves renunciará a su cargo en el pleno extraordinario que ya había sido convocado por Dívar para tratar la situación que atraviesa el CGPJ. También el PSOE dio por hecho que Dívar dimitirá y lamentaba que no lo hubiera hecho ya, según el secretario socialista de Relaciones Institucionales y Política Autonómica, Antonio Hernando, porque, según argumentó, "cada día que permanece al frente del CGPJ y del Tribunal Supremo es un día más de descrédito para la institución y para el conjunto de la Justicia". Los socialistas valoran que el presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo vaya a abandonar su cargo, sobre todo "por el deterioro institucional que se está produciendo en ambas instituciones". Desde el PP, el portavoz en la Comisión de Justicia del Congreso, José Miguel Castillo Calvín, dijo que hay que esperar a conocer si la decisión "contundente" a la que se refiere Carlos Dívar pasa por su relevo al frente de esta institución. Pero observó que el Pleno del CGPJ "ha exteriorizado su pérdida de confianza en su presidente”. "Por el respeto debido al órgano de dirección de los jueces, desde el Grupo Popular entendemos que cualquier valoración deberá esperar a que esa decisión se produzca, sin que en nuestro ánimo esté forzar que se decante en uno u otro sentido", dijo, para insistir en que "el aplazamiento de una decisión tan relevante, como la que puede afectar al relevo de la cuarta autoridad del Estado, exige la máxima prudencia y respeto a la institución". A su vez, el portavoz de IU en la Comisión de Justicia del Congreso, Gaspar Llamazares, reprochó al presidente del CGPJ que haya querido alargar una "agonía" que "no merece la carrera judicial". "Carlos Dívar llevaba ya tiempo cesado judicial y democráticamente, aunque en este mismo tiempo se haya querido seguir aferrado a un cargo del que por su actuación dejó de estar a la altura, moral y profesionalmente", decía Llamazares, quien quiere, además, que el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, explique las razones por las que él y su partido "han buscado apuntalar a Dívar estas últimas semanas aun a costa de ahondar en la pérdida de credibilidad del CGPJ y del Poder Judicial". Y como los políticos el sábado, los diarios este domingo dan por fecha la dimisión de CD: Los vocales del CGPJ creen que dimitirá el jueves, dice El País. El presidente del CGPJ anunciará su dimisión el jueves, cuenta El Mundo. Dívar se compromete a dimitir, señala La Vanguardia. Dívar se va en jueves, asegura El Periódico de Cataluña. Según ABC, Dívar se irá porque la situación es insostenible. En La Razón: Dívar dimitirá el jueves “tras una campaña cruel e injusta”. Y en La Gaceta, “la caída de Dívar sacude la Justicia y agrava aún más la crisis institucional”
Dívar apeló ante sus colegas
a la “responsabilidad institucional” para que le permitan estar unos días más
al frente del primer sillón de la judicatura española. Quiso ganar unos días
porque entre este lunes y el miércoles, el Tribunal Supremo celebra su
bicentenario, a cuyos fastos tienen previsto acudir el Rey y numerosos
presidentes de cortes de justicia extranjeras. Según ha trascendido de la reunión
de ese Pleno del Consejo, duró tres horas. Comenzó hablando Dívar, con tono
serio y ninguna sonrisa. Señaló que se sentía “muy dolido” por los
acontecimientos y el impacto social negativo que había generado en la carrera
judicial el asunto de sus viajes, y admitió que la
situación ya era insostenible. Las tres principales asociaciones de jueces, 17 jueces decanos de grandes ciudades e incluso el PSOE, el partido que le nombró, han
pedido su dimisión. El Gobierno, que en su día jaleó su nombramiento, quería
mantenerle en el cargo varios meses más, pero los consejeros, prácticamente
todos, sabían que el escándalo de los viajes hacía “insostenible” su
continuidad. Tras Dívar, intervinieron 14 de los 20
vocales. Unos, para insistir en que no debía dilatar su renuncia al cargo. Otras
intervenciones tendieron a facilitarle una salida que no forzase el mecanismo
de la destitución, instando a Dívar “a abrir” en su mente un “periodo de
reflexión” que despejara el camino de su salida. El presidente del Supremo,
consciente de su soledad, avanzó su intención de adoptar una decisión “rotunda
y contundente”. De sus palabras, los demás consejeros dedujeron que era el
anuncio de su dimisión. Debatieron y, por unanimidad, acordaron dejarle un
periodo de reflexión que “ineludiblemente” debía conducir a su renuncia formal
el próximo jueves. Si no lo hace, cabe deducir, sus colegas (que son quienes le
eligieron), activarán los mecanismos legales para destituirle. Para el pleno
del jueves persiste el mismo orden del día: dimisión y/o remoción. Todos asumen que a Dívar apenas le quedan cuatro días en
el cargo y de que sus palabras significan que acepta las responsabilidades por
no haber explicado ni detallado el motivo de sus 32 viajes ni los casi 30.000
euros cargados a las arcas del Poder Judicial. Dívar abandonó el salón de
plenos “cabizbajo”, con mirada “de pocos amigos”, según descripción de uno de
los presentes. Incluso, a estas alturas del “drama”, no todos los vocales ven
adecuado que Dívar acompañe a don Juan Carlos en los actos del lunes en el
Tribunal Supremo. Como este domingo relata El País, si, como parece previsible
a juzgar por sus palabras, finalmente se va, con él tendrá que marcharse su
séquito (cuatro secretarias, su jefe de gabinete y el de seguridad, con hasta
siete escoltas por turno). Será el primer presidente del Consejo y del Supremo
que se ve forzado a abandonar el cargo por un escándalo que ha logrado ladear
el reproche penal pero no el ético…
Y otra cuestión no menos controvertida: de
forma interina, sería sustituido al frente del Consejo por el actual
vicepresidente, el conservador Fernando de Rosa; y al frente del Tribunal
Supremo por el magistrado Juan Antonio Xiol, presidente de la Sala de lo Civil
del alto tribunal. De Rosa, se recordará, fue designado vocal y vicepresidente
del CGPJ por gracia del “impulso”, entonces muy poderoso, del preside te Camps,
cuando todavía era “molt honorable president de la Comunidad Valenciana”… No
hay duda de que el caso Dívar, como otros cuantos, han causado el deterioro de
imagen del Gobierno que lo ha venido sustentando, contra viento y marea, y que
refleja la encuesta de Sigma Dos que hoy publica El Mundo, con pérdida de cinco
puntos y medio tras cinco meses y medio de gobierno. El Partido Popular está
pagando un alto precio político por gestionar la crisis y está perdiendo sus
apoyos electorales a razón de un punto al mes, según los datos. Tienen
la culpa, con toda probabilidad datos como Dívar, Bankia, el rescate
financiero, la subida de impuestos, los recortes a Sanidad y Educación, el déficit
superado por comunidades del PP como Madrid y Valencia…
sábado, 16 de junio de 2012
CRISTINE LAGARDE, COMO ANGELA MERKEL, CONDICIONAN EL CRÉDITO
El FMI da órdenes al Gobierno de Rajoy
Cuando aún se prolonga la discusión de si
el crédito de hasta cien mil millones contabiliza a efectos de déficit público,
y todo permite concluir que sí, y que Rajoy “se columpió” gravemente al dar la
gran noticia, llega el primero de los “nuevos pagadores”, el FMI, Fondo Monetario
Internacional con sus exigencias: subida del IVA y rebaja del sueldo de los
funcionarios. Según recuerda este sábado
La Vanguardia que, con el valioso apoyo de Estados Unidos, y tras las
elocuentes declaraciones de Barack Obama, 24 horas antes de la reunión del
Eurogrupo, en favor de una pronta inyección de dinero en los "bancos
débiles" sin condiciones humillantes para España-, el sábado pasado
Guindos lograba vencer la férrea resistencia de los guardianes del rigorismo
europeo (Finlandia, Holanda, Estonia y Austria), esta vez con la anuencia de
Alemania, dispuesta a una cierta flexibilidad con España, siempre sin irritar a
su opinión pública. Y se procedía a conceder “un rescate suave”, sólo para la
banca. Un rescate sin humillación. De inmediato comenzó un acalorado debate a
tres bandas, Gobierno, oposición y prensa, sobre si procedía o no hablar de
rescate. Rajoy se negaba a emplear la palabra y se vanagloriaba de haber
presionado a Europa. El PSOE equiparaba el préstamo con una intervención como
la de Grecia, Portugal e Irlanda. Y, a media tarde de este viernes, llegaba la
severa exigencia del FMI. El
Fondo Monetario Internacional pone deberes al Gobierno de Mariano Rajoy, y le pide
dos medidas que ya aplicó el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y que el
PP criticó con dureza desde la oposición. El Fondo reclama al Gobierno que suba
ya el IVA (y los impuestos especiales) en lugar de
esperar a 2013, y que
apruebe lo antes posible una nueva bajada
en el sueldo de los funcionarios para
reducir el déficit para que España no sobrepase
“significativamente los objetivos” marcados en su plan de estabilidad y que el
Ejecutivo se ha comprometido a cumplir. Nadie se fía de que consigamos el
objetivo pactado con Bruselas… El FMI, en su análisis anual sobre la economía
española, insiste en que “las perspectivas son muy difíciles, porque la
economía se encuentra en medio de una recesión con recaída sin precedentes, con el desempleo
en niveles ya inaceptables, la deuda pública en rápido crecimiento y
necesidades de recapitalización en segmentos del sector financiero”. El FMI no
duda en calificar de “relevantes” las medidas adoptadas por España. Pero advierte
que no le han permitido recuperar la confianza de los mercados. Por eso, pide
una respuesta “ambiciosa” que mire a la vez a la consolidación fiscal, al
saneamiento financiero y a las reformas estructurales para potenciar el
crecimiento. Opina el FMI que el objetivo de
reducción de déficit ”,
pasar del 8,9% de 2011 al 5,3% a final de año y, luego volver a bajarlo al 3%
en 2013, es “muy ambicioso. Cree que será difícil de alcanzar, sobre todo
porque los ingresos serán más débiles de lo esperado y el plazo es corto, “en
parte porque se retrasó el presupuesto”, reprocha al PP gobernante. Tampoco se
puede fiar el ajuste sólo a recortes de gasto que tardan en tener efecto. E
insiste en que deben tomarse más medidas del lado de los ingresos, sin que deba
descartarse “ninguna opción”. Apunta, en concreto, la subida tanto el IVA como
los impuestos especiales, e introduce una novedad al incorporar un tono de
urgencia: “Estas medidas deberían tomarse ahora”. Conviene recordar que, tras
el “rescate financiero” aprobado por el Eurogrupo, España está ahora bajo un
programa de control y vigilancia de sus socios, la troika que componen la UE, el BCE y el propio
FMI. De ahí que el Gobierno esté presionado para adoptar las recomendaciones que
lleguen desde las autoridades internacionales ante la más “mínima desviación”
de las metas de déficit, tal y como indicó el Eurogrupo al anunciar la ayuda. ¿Esto
es o no es un rescate con condiciones que cumplir? El
Fondo considera que incluso si el coste llegara a alcanzar los 100.000 millones
comprometidos, “seguiría siendo manejable desde el punto de vista de la
sostenibilidad de la deuda, siempre que se lleve a cabo el ajuste fiscal
previsto”. O sea, la subida del IVA y la bajada de salarios de los funcionarios.
Aún más: El FMI ve “deseable” una reducción de las cotizaciones de la Seguridad
Social, pero sólo cuando el desfase presupuestario se sitúe por debajo del 3%.
También pide que se suprima la deducción fiscal por vivienda que el Gobierno
reintrodujo tras llegar al poder en diciembre, y considera “fundamental” que no
haya más amnistías fiscales o aumentos transitorios de tipos ya que las medidas
deben ofrecer “ganancias permanentes”. Dicho de otro modo, el FMI contradice los
propósitos y actuaciones de Rajoy y Montoro en IVA, salarios públicos, vivienda,
amnistía fiscal… A modo de conclusión, el FMI, en estas “órdenes
de estricta e inmediata aplicación”, califica otra vez de urgente que España
concentre sus políticas a mejorar la productividad y la competitividad de su
economía. “Estas son reformas inherentemente complejas y difíciles, pero
críticas si el crecimiento ha de ser inclusivo y altamente generador de
empleo”, dicen los expertos del organismo. “El establecimiento de una meta
clara, como conseguir que España se sitúe entre los 10 primeros en las listas
de índices globales de competitividad y clima de negocios, podría ayudar a
centrar las políticas y a su comprensión por parte de la población”, dice el
informe. España está ahora en el puesto 36º de la clasificación del Foro de
Davos y en el 44º de la del Banco Mundial. La reforma laboral
es un paso positivo en este sentido, “ya que tiene el potencial de
mejorar sustancialmente el funcionamiento
del mercado de trabajo”. También aplaude la agenda de reformas del
Gobierno en otras áreas (mercado del alquiler, la liberalización de horarios
comerciales y de servicios profesionales y eliminación del déficit de tarifa).
Pero cree que sería importante que estas reformas fueran ejecutadas de forma
rápida y efectiva, con un calendario detallado y ambicioso.
Cristine Lagarde ya da, al Gobierno de Rajoy, tantas
órdenes como Angela Merkel. Quien paga, ordena…
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